El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
EL LIBREPENSADOR > Blog > Opinión > El paso del tiempo
Opinión

El paso del tiempo

Última actualización: 10/06/2009 09:01
López
López
PorLópez
En 1987, a Felicidad López Vila, tras dudar entre matricularse en las facultades de Filosofía o Psicología, un casual e imprevisto viaje le cambió el rumbo...
Seguir
Compartir
Compartir

Desde que tengo uso de razón me he preguntado ¿qué es el tiempo y donde reside su autentica esencia? Esencia, que hoy en día para mí, sigue siendo un misterio sorprendente y eterno.

Me he desesperado en su espera, me he angustiado con su rapidez y me he obsesionado con poder detener su paso.

¿Quién determinó que debía existir semejante abstracción, que nos somete a su causa y efecto, de una manera tan subjetiva según se goce o se sufra? ¿Por qué las horas, los minutos y los segundos cabalgan imparables hacia su destino?

Según la definición de algunos diccionarios, el tiempo es una magnitud física que mide la duración de los acontecimientos de nuestra vida terrenal que están sujetos a un cambio.

Tras leer una de tantas definiciones acerca de ese misterioso compañero que nos custodia en nuestra muerte y en nuestro nacimiento, pensé que el tiempo y su paso no son más que una impronta mental diseñada por el creador en su plan evolutivo, en una plataforma de aprendizaje lineal donde pasado, presente y futuro convergen en un mismo punto. La dimensión del paso del tiempo absoluto pertenece al plano tangible y el sistema relativista al plano intangible, programando los sucesos de nuestras vidas con una precisión absoluta donde el paso del tiempo es un movimiento imperceptible entre la nada y su todo. De ese modo percibimos la franja horaria tan subjetiva, adelantándola o retrasándola según las circunstancias de cada individuo.

Tal vez el envejecimiento y el miedo a la muerte sean dos de los factores principales que aceleren psicológicamente el paso del tiempo y hagan que las manecillas de nuestra alma corran a un ritmo trepidante en la vida cotidiana casi siempre estresante, angustiándonos por detener el paso de nuestro amigo incombustible de arrugas y llantos en un cuerpo deteriorado y con recuerdos seniles.

Un buen día al levantarnos percibimos en la piel una decadencia cutánea. Queremos salir a la calle ,corriendo, en busca de las defensas necesarias en la lucha imparablecontra el paso del tiempo, queremos descubrir una formula mágica que lo detenga, que nos devuelva la juventud perdida pero su azote nos persigue desde el alba hasta elcrepúsculo como un letal sueño, y en esa búsqueda imparable de cambios físicos y fisiológicos, nos olvidamos de agradecerle al paso del tiempo nuestro crecimiento personal y nuestra transformación mental en el arduo camino evolutivo.

El paso del tiempo es la semilla que plantamos en cada una de las etapas de nuestra vida: nos motiva, nos permite ser felices e infelices, dudar, temer, desconfiar y recuperar la fe perdida, nos hace entrar en crisis, nos hace odiar y amar, caernos mil veces y levantarnos milagrosamente con la fuerza suficiente para seguir hacia delante, porque lo difícil no es detenerlo sino aceptarlo como un potencial de realización personal y dejar de sentirlo como un enemigo poderoso para convertirlo en un aliado justo.

Los cambios son necesarios en el proceso de nuestra realización interna y en nuestro ser más profundo mora la capacidad de transmutarlos, el paso del tiempo nos conduce progresivamente a nuestro propósito de vida percibiéndonos cada vez más a nosotros mismos, y a medida que el tiempo pasa dejamos atrás una estela de aciertos y fallos que nos convierten en una amalgama de sensaciones provechosas.

Dejarse llevar por él resulta tan beneficioso como doloroso dependiendo de los retos a los que nos enfrentemos, pero aun sintiéndonos vencidos en algunos momentos es inevitable recorrer el camino transitado por obstáculos y regalos, risas y llantos, luz y oscuridad, principio y final porque en la dualidad hallamos nuestra autenticidad, introduciéndonos en un universo físico y mental donde cualquier cosa puede hacerse realidad.

En nuestra realidad mental el tiempo se puede adelantar, corregir, paralizar y retrasar. Retrasarlo, sin necesidad de utilizar retinoides, antioxidantes, liposomas, alfahidroxioacidos y cirugía estética, como sucede cuando nos sumergimos en la realidad física.

Suspendido en nuestra mente el tiempo y su paso no tiene dominio sobre nosotros, es infinito, absoluto y relativo, no existe para nuestros cinco sentidos, tan solo es una mera ilusión irreal del sexto sentido: sentido que capta las verdades absolutas del universo y que está en constante sintonía con el plano de la materia.

La materia se transforma al igual que nosotros vamos transformándonos en individuos con más experiencia y sabiduría, con el tiempo y su paso, en el plano físico, donde el tiempo y el espacio se dan la mano para ocasionar acontecimientos, circunstancias y ocurrencias.

En el momento que nos adentramos en el mundo físico también la franja horaria se torna física y deja de ser psicológica, el reloj pasa de ser un simple objeto decorativo a transformarse en un incordio continuo.

Sucesos sensoriales se deslizan por la esfera procesando sentimientos, en un recorrido monótono de sensaciones que desencadenan en una cascada de reacciones diversas, mientras nuestras neuronas perciben de un modo peculiar el paso del tiempo, activando en el cerebro un sinfín de relojes internos cada vez que nuestro inconsciente se concentra en el pasar de las horas.

Nuestros pasos avanzan de un modo circular desde un principio hasta un final, elevación, caída y vuelta a empezar. Etapas de coraje seguidas de épocas de desaliento y temor se suceden progresivamente, transportando emociones en sabias agujas que no pierden el tiempo conversando con el segundero.

Cada microsegundo encierra en el paso de su tiempo una verdad eterna, y su movimiento se manifiesta en todo el universo, solapando inquietes que se mueven en segundos, vibran en minutos y circulan en horas.

El día antecede a la noche y la noche persigue al día, la primavera busca al verano y el verano corre al encuentro del otoño que musitando en el carrusel del tiempo espera paciente al gélido invierno, y así, sin descanso, circulan por el devenir de la rueda cósmica una sucesión de cambios que en nuestra propia piel notamos, y en nuestra alma añoramos, con la esperanza de que nazcan nuevas ilusiones, crezcan nuevos sueños, lleguen a su madurez nuestros pensamientos, decaigan nuestros fracasos y mueran nuestros miedos.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
PorLópez
Seguir
En 1987, a Felicidad López Vila, tras dudar entre matricularse en las facultades de Filosofía o Psicología, un casual e imprevisto viaje le cambió el rumbo de su vida y se interesó por el estudio de las terapias alternativas, la metafísica y la parapsicología. Al tiempo que cursaba estudios en la Escuela Oficial de Idiomas y desarrollaba su faceta como pintora. En el trayecto, un desconocido le propuso escribir un libro arriesgado libro, El Comandante, y aunque al principio se negó, finalmente, acabó accediendo al quedar fascinada por la dualidad abstracta de la existencia. Colaboradora en varios medios de comunicación digitales e impresos en España y Argentina. Su novela Hechiceras ha ganado la convocatoria de Literatura Infantil-Juvenil 2009 de FidelioTrading, y con su primera obra editada, Tropecé con un ángel, ha cautivado muchos corazones. Actualmente está escribiendo su continuación: Ojos de cielo.
Artículo anterior Cosmología amorosa
Artículo siguiente En el comienzo
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Most Popoular

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna

EL LIBREPENSAMIENTO

Por
DrJorgeFernandezCosta

Las ventajas de trabajar como profesional carretillero

Por
S3L3N1TY
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac

Reducir el tiempo de desplazamiento al trabajo ahorraría 214 millones de toneladas de CO2 para el 2030

Por
redaccion

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu

8 consejos para el cuidado del cabello en otoño

Por
redaccion
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari

Los análisis genéticos están ahora a nuestro alcance

Por
redaccion
Anterior Siguiente

Subscribe Newsletter

- Advertisement -
Ad image

Quizás también te interese

alzheimer demencia ancianos
Opinión

Reflexiones sobre el Alzheimer

08/01/2016
muerte
Opinión

La Muerte como el gran tabú occidental

14/05/2014
Opinión

Madrid cosmopolita

18/06/2010

Confesiones de un voluntario

18/03/2011
EL LIBREPENSADOR

Your instant connection to breaking stories and live updates. Stay informed with real-time coverage across politics, technology, entertainment, and more. Your reliable source for news, 24/7.

Facebook Twitter Youtube Rss Medium

Categorías

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

Enlaces útiles

  • Quiénes somos
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies
  • Contactar
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
© EL LIBREPENSADOR. Todos los derechos reservados.
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?