ABURRIRSE EN EL PUESTO DE TRABAJO
Hay quien piensa que trabajar no es saludable y hay quien concibe el trabajo diario como un peaje necesario para poder «vivir».
Por otro lado, sabemos que hay quien hace lo imposible por encontrar un trabajo y, por si fueran pocos estos puntos de vista, los hay (cada vez más) que se aburren soberanamente en su puesto laboral. Con este enfoque está claro, la depresión se configura como un estado anímico en alza en la sociedad de hoy.
¿Entonces, qué?
Hemos preguntado a algunos expertos y Manuel Fandos, un psicopedagogo que trabaja en MasterD nos dice: «desde mi punto de vista, el auténtico problema está en que no podemos obligar a la gente a hacer cosas; hemos de conseguir que quieran hacerlas».
Con este presupuesto parece que una de las tareas de los directivos de las empresas, hoy, transciende los conocimientos técnicos o las capacidades de negociación, que se les suponen.
Cada vez, más la empresa necesita que los trabajadores, como nos dice Fandos, «tengan una meta concreta y digna de su orgullo personal». Hay quien pica piedras, hay quien picándolas es un experto técnico y las hace iguales y; hay quien, haciendo lo mismo que los anteriores se sabe «constructor de catedrales».
Cuando uno se siente «constructor de catedrales», cuando uno sabe (y le reconocen) que es parte importante de lo que está haciendo, no cabe el aburrimiento. Surgen espontáneamente la ilusión, los retos, la innovación, el desarrollo personal y profesional y, además, el beneficio. Un beneficio de todos y para todos; la persona, la empresa y la sociedad.
¿Cómo conseguimos que alguien se sienta motivado o se motive personalmente? «Convirtiéndole en un triunfador y arrancando de él un compromiso personal acorde con su capacidad y potencial».
Una visión que tienen clara en MasterD y que ha conducido a crear una red de profesionales docentes cuyo denominador común es el sentimiento de «entrenador», de motivador; porque la mejor motivación es aquella que está orientada a la acción, es decir, propone algo concreto y que supone un reto y un orgullo para quien lo debe liderar.
El cóctel que Fandos nos propone para superar el aburrimiento en el puesto de trabajo es: «consigue hacer lo que te gusta y siéntete orgulloso de hacerlo. Una vez conseguido plantéate otro reto, como hacen los triunfadores».









excelente apreciación sobre el trabajo y el aburrimiento que éste puede causar.
saludos.