Stéphane Né: “Es necesario que se eduque en el respeto hacia la vida, ya sea hacia los humanos o los animales”
Respira serenidad. Sabe que trabaja en una lucha a contracorriente donde cada día se vulneran los principios básicos del respeto hacia los animales. Nos dice que su lucha es global, que trabaja por los derechos de los animales y de los humanos, porque no se puede separar. Stéphane Né, secretario general de la Liga Francesa de los derechos del animal, nos desgrana su trabajo diario hacia los olvidados de la sociedad y su visión desde París de la tauromaquia, un atentado hacia la ética y el respeto.
¿Qué es la Liga Francesa de los derechos del animal?
Es un centro independiente de reflexión, información y de propuestas pluridisciplinarias que pretende restablecer relaciones equilibradas y menos violentas entre la especie humana y el resto de las especies animales, salvajes o domésticas. Está dirigida por científicos, juristas y filósofos. Centra su trabajo en publicaciones, conferencias en el entorno universitario y en acciones judiciales para el respeto del bienestar animal y la preservación de las especies salvajes en el mejor entorno para hacer evolucionar las leyes nacionales y europeas.
En España se ha legislado una ley contra el maltrato animal, excluyendo las corridas de toros y los sacrificios relacionados con temas religiosos, lo que no deja de ser una hipocresía. ¿Cuál es la situación legal actualmente en Francia?
En Francia, el Artículo 521-1 del Código Penal castiga los actos de crueldad así como los malos tratos de naturaleza sexual hacia los animales domésticos o tenidos en cautividad con una multa de 30.000 euros y dos años de prisión. También está excluido de estos supuestos las corridas de toros y las peleas de gallos cuando sea una tradición ininterrumpida desde hace años. Se ha presentado una proposición de ley al respecto que pretende abolir estas crueldades de manos de la diputada de la UMP Marland Militello. Por el momento este texto ya ha recogido 66 firmas de diputados franceses. Por otro lado, la fundación también trabaja desde hace varios años para que el código civil y el código de medio ambiente reconozcan el hecho de la sensibilidad del animal, como se ha hecho en Catalunya.
A veces tendemos a pensar que las corridas de toros son exclusivas de España, pero en el sur de Francia, quizás por la proximidad con España, se siguen haciendo este tipo de espectáculos. ¿Existe un importante movimiento en Francia para acabar con este tipo de torturas?
Desgraciadamente, existe cada vez más una afición por las corridas en el sur de Francia. El ejemplo a seguir paradójicamente nos viene de Catalunya, donde la prohibición de estos espectáculos progresa y ya sólo queda una plaza abierta. No obstante, desde el año 2000 un fuerte movimiento de oposición se está manifestando en Francia y hemos apostado por grandes campañas publicitarias en las ciudades de Nîmes, Arles y Béziers, así como una campaña nacional apoyada por personas del mundo de la cultura e intelectuales, tanto de izquierda como de derechas.
¿Cuál es la opinión de Nicolás Sarkozy al respecto?
Nicolás Sarkozy ha sido fotografiado en multitud de ocasiones en las plazas de toros y es gran amigo de Simon Casas, director de la Plaza de Toros de Nimes además de candidato por la UMP en las elecciones legislativas. Así que nos tememos que no tiene ningún interés en legislar a favor de la prohibición de estos espectáculos en Francia.
¿Cómo puede entenderse que se continúe relacionando la muerte en directo de una forma sangrienta con la cultura? ¿La sociedad ha perdido los valores esenciales del respeto hacia la vida?
Los argumentos de “tradición”, de “cultura” incluso “arte” son esgrimidos constantemente por los taurinos y por una intensa propaganda mediática frente a aquellos que nos oponemos a las corridas por ética. Las corridas de toros son una importación del sur de Francia. Es necesario recordar que hace dos siglos fueron abolidas bajo la tercera república precisamente en el sur.
¿Por qué cree que en pleno siglo XXI los animales no dispongan de unas leyes que les concedan unos mínimos derechos?
Porque por ahora los lobbies económicos y políticos, la industria agroalimentaria, la caza y la tauromaquia son todavía muy poderosos. Es necesario que se eduque en el respeto hacia la vida ya sea hacia los humanos o los animales. Y es importante que se empiece a hacer desde la educación primaria.
¿Qué propone para transformar radicalmente la realidad?
Insisto. Aplicar los valores éticos, cívicos y ecológicos del respeto hacia la vida. Igualmente es imprescindible prohibir la entrada de los menores a las plazas de toros, como se hace en Catalunya. Y, sobretodo, acabar con las subvenciones que se conceden a las escuelas de tauromaquia. Una educación de los menores expuesta a la violencia, la insensibilidad y la crueldad no debe ser el espejo de educación de nuestros hijos. Las leyes deben de evolucionar al mismo ritmo que la sociedad. Y ahora la sociedad francesa en un 85% pide acabar con la crueldad de la tauromaquia. Pero para un cambio global en la sociedad cada persona puede ser partícipe y denunciar cualquier acto de crueldad hacia los animales. Tenemos un reto común que conseguir. Conseguir un mundo más justo, también para los animales.








