Las Distancias Cortas, de Iñigo Sota Heras
13 preguntas al azar a un escritor que acaba de editar su Opera Prima, el joven Íñigo Sota Heras, nacido en Pamplona, hace algunos años, tantos como 25, es Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra. Entre otros, ha trabajado en prensa escrita, digital y en televisión, en canales como Telecinco o Cuatro. Hasta la fecha, ha formado parte de la Agencia KORPA TV como reportero. Colabora como columnista para la revista Debate 21 y para el diario chileno La Nación. Es guionista y miembro de la Agencia del Cortometraje Español y asesor de contenidos para la entidad Mediatics.
Y para cerrar (de momento), este maravilloso currículo viene a ponernos en las manos, para que ejercitemos los ojos, y para mantener nuestras mentes ligeras o en una gimnástica continua (como decía el filósofo), Las Distancias Cortas, su primera novela editada por la Editorial Cocó. Y que todos podemos comprar a través de la página oficial de Ed. Cocó, y a partir de septiembre en todas las librerías españolas.
Ahora, llegado este momento pasemos a las 13 preguntas al azar.
1ª Iñigo, ¿has corrido alguna vez en San Fermín?
I: He corrido porque son unas fiestas frenéticas, de sol a sol y de luna a luna. Lo del encierro, lo dejamos para más adelante. Hoy en día, con tanto corredor inconsciente, se hace más peligroso.
2ª Veo que no pierdes el tiempo, a tus veinticinco primaveras: ¿qué vas a dejar para cuando seas mayor, ser miembro de la Real Academia de la Lengua?
I: (Risas) Quizá, pero no me lo he planteado. Mi objetivo no es ser famoso, ni mucho menos. Me conformaré con seguir trabajando en lo que me gusta -que ya es mucho- y que mis futuros libros los compren quienes realmente lo sientan. Y sí, quizá cuando sea mayor prefiera un lugar apartado del mundo para escribir y vivir en paz y armonía, algo que a mi edad es difícil, pero igualmente enriquecedor a otros niveles.
3ª Yo a tu edad estaba puliéndome el físico cada noche, y las neuronas machacándolas en juergas inacabables. ¿Se puede compaginar esto con ser un profesional como lo eres tú?
I: Yo trabajo y me divierto a partes iguales. No creo que por tener que ir a trabajar al día siguiente, haya que meterse a la cama a las diez de la noche. No obstante, hay algunos límites obvios que se deben respetar. Yo soy abstemio, pero suelo trasnochar para leer, escribir, ver alguna película o charlar tranquilamente con amigos. La fiesta hasta las tantas, también, pero en otras condiciones.
4ª ¿Qué cuentas en Las Distancias Cortas?
I: Haciendo referencia al título, cuento cómo muchas veces nosotros somos nuestros peores enemigos, cómo las distancias espacio-tiempo no son las definitivas en las relaciones, sino aquellas que nos empeñamos en ponernos, por moda, tradición o puro aburrimiento. Cuento cómo se puede sobrevivir en un mundo frívolo y, aparentemente, superficial. Pero, en definitiva, es una historia para “perderse en el corazón de la vida”, como dice Rosetta, mi prologuista.
5ª ¿Te consideras un escritor con buen traje?
I: Cuido mi estilo (risas). Será el tiempo quien estime qué lugar ocupo dentro de esta difícil y apasionante disciplina que es escribir. Pero, a priori, creo que he puesto todo de mi parte para hacer bien lo que hago, tanto en mi profesión como en mis historias. Y solo espero que mis lectores lo capten así.
6ª Quería decir con buena planta, o palmito como decimos en mi tierra. ¿Es importante la imagen en la Literatura?
I: Es un asunto que no tengo tan claro. Acostumbrado a la televisión, en la que los presentadores trabajan hasta la jubilación y las presentadoras son invitadas a jubilarse antes de cumplir los cuarenta, creo que el mundo literario no prima tanto la imagen. No obstante, una buena planta seguro que ayuda a promocionarse. Muchas veces la cara bonita se publicita por sí misma, de eso no hay duda.
7ª ¿Vende un buen libro o una buena campaña de publicidad?
I: Pienso que depende de muchas cosas, del autor, del tipo de libro, del género, de su cobertura geográfica, de lo que la editorial está dispuesta a arriesgar. No sabría decantarme por uno de los dos extremos, pues he visto ejemplos de ambos. Hay tantos lectores diferentes como personas y colores. Muchos libros han despuntado gracias a una buena campaña de publicidad, pero no son menos los que se han vendido por buenos o por estar escritos por autores que realmente son buenos en lo suyo. Creo que los escaparates de las librerías te muestran una pequeña parte de lo que existe. Yo soy más de rebuscar por las estanterías y perderme durante horas. Me encanta encontrar ese libro con la trama que rondaba mi mente.
8ª ¿Los personajes de tu novela son gente que tú y yo, o cualquiera puede encontrarse en un bar, en la calle, en la cola del metro, somos nosotros mismos?
I: Sí. Esa ha sido mi intención. He querido mostrar una realidad urbana que está presente en cada rincón y que muy pocos conocen de verdad. Los sentimientos son libres y creo que mi novela puede acercar al gran público una visión distinta de la condición homosexual. Estamos acostumbrados a ver el mismo estereotipo de chico amanerado que solo piensa en sexo, drogas y rock&roll, pero lo que hay ahí afuera es muy diverso, muy diferente a lo que, según parece, “vende en televisión”. Muchas autoridades como algunos partidos políticos, la Iglesia y otras instituciones ideológicas se han empeñado en meternos por los ojos que los gays son así, a saber, promiscuos, alocados y enfermos de sida que necesitan ayuda urgente. Pero quien se haya parado a observar el mundo, como yo hice un día, se dará cuenta de que ese estereotipo no es más que una parte, que existen otros perfiles muy diferentes, personas que saben amar, con sensibilidades que cada uno de nosotros tiene derecho a conocer. En la diversidad está el gusto y la diversidad es la que evita toda posibilidad de ignorancia, asunto que, por intereses propios, conviene a esas instituciones de las que hablaba.
9ª ¿Con cuál de ellos podemos identificarte los lectores?
I: Cuando comencé a planificar sobre el papel, quise profundizar y, por eso, creé cinco personajes diferentes, fácilmente reconocibles en el entorno real de cualquiera que lea el libro. Por eso, supongo que cada lector se identificará con uno de ellos, dependerá de las prioridades vitales que tengan. Mis personajes no son blancos ni son negros por dentro, creo que todo tienen su cara A y su cara B y eso es lo que ha dotado a mi relato de la emotividad que requería.
10ª Como periodista: ¿qué opinas del periodismo que se hace hoy?
I: Es difícil opinar en general sobre el Periodismo, porque hay tantas formas de ejercerlo como personas. Creo que hoy en día debemos hacer más autocrítica que nunca, pues cada vez está más difuso el límite entre vida pública y vida privada. Siempre han existido la prensa económica y la del corazón, por citar dos ejemplos, pero hoy en día la segunda debe replantearse su modo de hacer. Particularmente, creo en las personas y no en las empresas. El que es buen profesional, sabe dónde están los límites y aplica sus habilidades con la misma diligencia en una especialidad y en otra. Lo malo es cuando perdemos el norte y nos dejamos llevar por lo que “ahora está de moda”. Y lo peor de todo es que acabamos justificándonos hasta la saciedad sin valorar por un segundo la posibilidad de que nos hayamos equivocado. Ahí está el debate. Yo he sido igual de riguroso y responsable informando sobre la reforma fiscal de 2007, el nacimiento de la Infanta Sofía o el último atuendo que ha lucido la ministra de Defensa.
11ª ¿Y de la desinformación al que se enfrenta el lector o espectador?
I: ¡Por eso yo siempre digo que es importantísimo leer los periódicos, navegar por Internet y leer buenos libros, porque es la única forma de poder ante el poder! La desinformación ha existido siempre y combatirla sigue siendo asunto del profesional particular, que aplica sus valores y habilidades. No obstante y por desgracia, los que no formamos parte de la cúpula directiva-editorial de los medios siempre tenemos que plantarnos ante el dilema de lo que creemos que el lector/espectador/oyente debe conocer y lo que se nos exige desde arriba. Yo he tenido que escuchar muchas veces el calificativo de “idealista de facultad”, pero eso jamás me hará ningún daño. Es más, lo prefiero. Además, ahora y por suerte, dispongo de dos blogs, una revista digital y mi(s) libro(s) para hablar con total libertad lejos de quien me suministra una nómina y “mete mano” en mi trabajo.
12ª ¿Está la información manipulada?
I: Más de lo mismo. Está manipulada desde el primer momento en que quien manda no es el trabajador, en la mayoría de los casos. Quien manda es el que está por encima, con todo lo que eso conlleva. A pesar de mi juventud, me he negado a hacer muchas cosas que creía ilícitas y, de momento, ¡sigo vivo! Es lo que le diría yo a aquellos que no pueden vivir sin pensar en tener un despacho propio en el último piso, eso sí, a costa de su dignidad. Algunas veces, en este oficio, retirarse a tiempo es un triunfo pero, sobre todo, es vivir de acuerdo a lo que uno siente y, en definitiva, es.
13ª Volvamos a Las Distancias Cortas. ¿Te gustaría que se convirtiera en Betseller y que ganase el premio Planeta o que se convierta en una rareza propia de esa raza de lectores y escritores “raros”?
I: Todavía es pronto para pensar en una clasificación (risas). Como decía, el tiempo dirá qué lugar es el mío y yo contribuiré a buscar el que quiero. Sé cuáles son mis aspiraciones y, de momento, me conformo con escribir sobre lo que me gusta y que quienes me lean, aunque sean pocos, lo hagan con interés y porque realmente sienten que quieren hacerlo. El Planeta es un premio muy grande a estas alturas, pero no me importaría nada (risas). Edu y Salva, mis editores, me han ayudado a hacer el libro que realmente quería hacer, desde la primera letra hasta la ubicación de código de barras. Contar con Rosetta para el prólogo, por ejemplo, dice mucho más para mí que una estatuilla. Eso sí, me gustaría seguir abriéndome camino en la literatura. Pero eso es algo que está por venir.
Están son las palabras que Iñigo nos ofrece para interpretarlo como persona, y autor de Las Distancias Cortas, a él le deseo, de corazón, un éxito acorde a sus pensamientos, y por supuesto a Edu y Salva (de Ed. Cocó), que le han apoyado incluyéndolo en su proyecto editorial, de Rosetta no podré decir nada hasta que lea el prólogo de esta novela a la que auguro un buen camino en el mundo de la Literatura.
salvador moreno valencia
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Enhorabuena! Valiente!
gracias por tu comentario Raúl.
Hola Raúl, hola Salvador,
Gracias a vosotros¡¡¡¡
Un abrazo
IÑIGO!!!!!!!!!!K FUERTE!!!!
K tal te va to???bueno por lo k veo bien!!Me alegro un monton!
Me dijo Amaia lo del libro!!!Tenemos k leerlo.
Estan navidades cenika de Izkue e???
Besos
Cuidate
Hola Maitane…
Ya ves, la vida da muchas vueltas. Espero que os guste y veros pronto, sí. Hablamos, ¿no?
Un beso,
Íñigo
ei!!k te he estado buscado por el facesbookss jeje y no te encuentro!!buscame tu!!y pongo la foto de la super comida!!jeje