El Gran Apagón
“Cuando se está con la mayoría, hay que hacer reflexión” esta frase la escribió un escritor, del que ahora, no recuerdo su nombre, pero que sí me gustaría recordar, si alguno de ustedes, lectores, sabe el nombre estaré encantado de recibirlo.
El Gran Apagón también podría ser el título de una película, que a lo mejor lo es, perdonen mi memoria cinéfila. Pero sea o no una película, a mí me ha hecho reflexionar sobre la convocatoria del día 17 de septiembre, que nos invita a todos apagar todos los aparatos, luces y demás parafernalia eléctrica que tenemos en casa o en el trabajo. Pero lo más deprimente de esa convocatoria es su lema: “Para que el planeta respire”
A mí me parece una gilipollez, el discurso, y también la acción de apagar todo. Me pregunto que de dónde nace esa idea que se está propagando por Internet y que un montón de pánfilos/as están dispuestos a secundar, no sólo con el envío de email´s a sus contactos, sino que además apagarán y desenchufarán todo en sus casas, y sus trabajos.
Lo dicho, de dónde parte una idea así. ¿Cuánto van a ganar las compañías eléctricas con ese apagón? No sé, pero yo diría que millones de dólares y euros. Diez minutos de oscuridad no van a paliar que la selva amazónica, por ejemplo, esté siendo destruida, que las grandes corporaciones del norte estén abriendo sus fábricas de papel a la orilla de ríos de Suramérica, y que con ello contaminen sus aguas, tampoco va a paliar que la producción en el mundo se detenga, ni el consumo. No, todo lo contrario, generará más consumo. Porque si apagamos o desconectamos todos nuestros electrodomésticos, cuando los volvamos a enchufar consumirán el doble de lo que habrían consumido en esos diez minutos de apagón. Entonces: ¿Son las mismas compañías las que promueven este tipo de acciones?
No sé, me gusta pensar mal, y últimamente me gusta ir contra corriente, bueno, no últimamente, desde que tengo uso de razón, hace unos días, llevo haciendo la contraria al mundo, por considerar que no me apetece seguir a la masa gris de no pensantes alienados: que hay que apagar, yo encenderé todas las luces, que hay que comprar tal o cual producto, yo compraré o no el que me de la real gana. Todo esto del gran apagón puede obedecer a un estudio orquestado por las grandes compañías que gestionan la energía, que la gestionan y se enriquecen, a costa del estúpido consumidor, último eslabón de la cadena, que se traga todo lo que le cuentan; lo que decía es que esto no es más que un estudio, un sondeo para ver el grado de control que ejercen sobre estos pánfilos ciudadanos.
Nada, señores, que yo agradezco el gesto, a todos mis amigos cibernéticos que me han enviado el mensaje invitándome a unirme a la fiesta de las velas para que el “planeta respire”, pero yo voy a hacer todo lo contrario como ya he dicho, no me gusta que me tomen el pelo, y todavía me gusta menos colaborar en el enriquecimiento de las grandes corporaciones, que ya ganan bastante como para engatusarme para que como un dócil gatito, o mejor dicho, como un perro fiel les mueva el rabo cuando me echan mendrugos de pan duro, que no hay por dónde hincarles el diente.
Así que señores lectores, el día 17 de septiembre de 21,50h a 22,00h en mi casa habrá una fiesta de luces. Luego, a las 22,00h volverá a ella la normalidad, y la misma iluminación de siempre, velas, y una pequeña lámpara para la lectura. Así que como no tengo televisión, ni coche, ni artilugios inútiles, creo que con ello ya contribuyo a que RESPIRE EL PLANETA.








