Competencia desleal
Hace unas semanas migré mi línea hacia una compañía que me ofrecía más ventajas, sobre todo económicas; esta es la compañía TELE2. Hasta aquí todo bien, he de explicar que con anterioridad a este cambio, siempre estuve abonado a la “única” Telefónica, y nunca he tenido problemas de línea, nunca mi teléfono me dejó colgado en medio de una conversación, ni mi navegador dejó de navegar debido a algún corte en la línea.
Curiosa casualidad, a la que yo me atrevo a llamar CAUSA. Me explico: Desde que es TELE2 la empresa que me da acceso al mundo telefónico y cibernético, no paran de producirse cortes en la línea. He hecho todas las reclamaciones posibles, y he de decir que en todo momento los operadores de mi nuevo proveedor me han atendido con toda cordialidad, y han solucionado el problema. Pero el problema sigue persistiendo, y, claro, yo comienzo a tener sospechas, sobre todo cuando recibo un llamada de Telefónica que me propone volver a retomar sus servicios a un precio increíble el primer mes, luego como estábamos, y en la llamada, a la teleoperadora, que intenta venderme la moto, se le escapa que reciben muchas llamadas de la zona de usuarios que están descontentos con TELE2, y que resuelven volver al inicial “monopolio”; el motivo de este descontento es que tienen muchos cortes en la línea, lo mismo que me ocurre a mí.
Y es aquí la cuestión, perdón digo la CAUSA: Telefónica controla la red y puede inclinar la balanza, yo diría de un modo desleal, sobre todo porque no juega limpio. Yo como usuario quiero tener la libertad de elegir la compañía que me plazca, y no estoy dispuesto a permitir que de un modo soslayado Telefónica me boicotee la línea, que es como se ha de llamar a lo que está ocurriendo. El problema no es de TELE2, es creado por Telefónica que se defiende ante la migración de miles de sus antiguos usuarios, a los que ha estado exprimiendo sin escrúpulo desde siempre. No estaría de más que aquí el Estado tome ejemplo de otros países como, por ejemplo, Suecia donde es éste el que alquila la red a toda la compañía que lo requiera, así se permite una competencia justa, y el beneficiario es el usuario, que puede disfrutar de las ventajas que con ello se producen. No como aquí en España que al final el perjudicado siempre es el usuario, al que la compañía principal, por antonomasia, no duda en fastidiar jugando con sus cablecitos: ahora te doy línea ahora te la quito, y reclama, reclama a TELE2 que ya nos veremos las caras en los tribunales. Bueno y quien dice TELE2 dice cualquiera de las otras compañías que quieren abrir mercado en este País de Telefónica.









