La Poesía de Porfirio Mamani Macedo
Últimamente están llegando hasta mí, por suerte, una serie de libros que me envían sus autores, precisamente esta semana pasada he recibido dos, de los que haré una referencia, a mi humilde modo de entender la Poesía; porque son dos libros de Poesía los que han llegado a mi domicilio por esa vía (casi olvidada en esta época de la nanotecnología), la de siempre, el entrañable y a veces exasperante Correo Postal.
Hago aquí un inciso para tirar una lanza, o una flecha a favor de las oficinas de Correo que están siendo puntuales y serias en sus entregas.
Sigo con los libros, de los dos recibidos hoy, voy hacer referencia al primero que ha llegado a casa, del segundo, Satélite de inhóspito planeta de Andrés Ramón Pérez Blanco, la haré en la próxima semana adjuntando además entrevista con el autor. Del primero (Lluvia después de mi caída & Réquiem para Darfur, enviado por mi buen amigo cibernético el Escritor y Poeta arequipeño (Perú), Porfirio Mamani Macedo, profesor de Letras en la Universidad de La Sorbona), qué decir es la cuestión y por ello estoy escribiendo este artículo. Porque tras haberlo leído, y no sólo leído sino haberlo adoptado como libro de cabecera instalándolo en mi mesilla de noche, no me queda más remedio que decir que siempre duermo mejor tras haber leído una de los poemas que lo componen, por ejemplo Oda a una extranjera, Carta a un amigo, o tras haber campado (a través de los versos que Porfirio construye desde el alma, atravesando las entrañas de la tierra para llegar al corazón), por Las cuatro estaciones “Por allá va un cuervo miserable, blanco y diáfano/ Picoteando con orgullo en el vacío la nieve/ y se aleja graznando batiendo con sus alas el viento frágil de los días/ Y yo la estoy esperando en una esquina rota” “En el fruto que tus labios tocan queda la huella” “Hoy bebo de tus labios un extraño néctar que me dicta versos para ti”"A orillas de los mares ruidosas arenas desvanecen a las olas” No encuentro nada mejor que dormirme y soñar con los paisajes que Porfirio describe en sus versos, con las escenas de dolor y llanto, y desarraigo, y destierro que en los versos emanan como dagas para clavarse en nuestras empequeñecidas mentes y mostrarnos, a la vez, el dolor, la rabia, y la dicha, y la esperanza que Porfirio tiene consigo, lleva cosida a su piel y la muestra de ello son sus Poemas en este libro Lluvia después de mi caída & Réquiem para Darfur.
Por supuesto no voy a entrar en comparaciones citando a otros Poetas que le han precedido, ya eso lo hacen los críticos y escritores, y yo no soy precisamente un crítico literario, quizá un escritor en ciernes de aprender, sobre todo, de un Poeta como Porfirio, al que la suerte cibernética, y otro Poeta Peruano Bernardo Rafael, me han llevado.
Gracias Porfirio por tus Poemas y por ese libro que recomiendo desde aquí, desde este rincón de El Librepensador donde también soñamos pasajes de tus versos, donde también denunciamos lo que gritan tus versos… y donde la lluvia cae sobre nuestros cuerpos extranjeros en este mundo de locos.








