La Cofradía del Santo Braván

27/09/08 | por Ric Lopez Ruiz | Sección: Cultura y espectáculos

Para adquirir más poder decidieron constituirse en grupo colaborativo. Se autodenominaron COSABRAVA, abreviatura de ‘Cofradía del Santo Braván’. Querían que sus teorías y sus creencias fueran influyentes dentro de toda la amalgama de bandas organizadas que se daban cita en la región obabense. Dispusieron que su sede central estuviese en el mismo corazón de Obaba, en una callecita denominada ‘Sancho de Brabante’. En la plazoleta que precedía a la entrada de la casa colocaron su símbolo, un braván de cuatro ruedas. Este apero había servido antaño como utensilio de labranza a una de las familias fundadoras de Cosabrava, en aquellos no tan lejanos tiempos donde su hacienda le daba para mantener seis ganados, que hasta dos bueyes, un caballo, una yegua y dos mulos dicen que llegaron a poseer. Las familias en Obaba siempre jugaron un papel más importante que los propios individuos. Era el primer signo externo de la colectivización sobre el que estaba montado todo el entramado social obabense. La hacienda, la casa, los apellidos, en definitiva, la sangre. El individuo siempre sería un mero producto de la intrahistoria que lo vio nacer y dar sus primeros pasos. Era la deuda que nunca acabaría de pagar… Los integrantes de Cosabrava y sus próximos debían hacer un gesto de genuflexión cada vez que pasaban delante del pedestal en el que reposaba el braván. También debían recitar un versículo del libro en el que se fundamentaba toda su filosofía, ‘El Surco’. Este manual de mesilla de noche estaba inspirado en ciertos escritos apócrifos que fueron rescatados en el pasado en las lejanas tierras de Pastalia, por un tal Pitto Bravannetti. No crean que el nombre de Pastalia deriva de ‘tierra de la pasta’, sino parece más probable que venga de ‘tierra de pastos’, tan ricos y abundantes como se dice que allí eran. También había cierta confusión con el autor, que algunos lo llegaban a identificar con un autor muy prolífico de Pastalia, un tal Bito Articculetti, que, sin estar del todo bien contrastado, parece ser que ya había escrito unos 80 compendios de historia antigua y medieval, 20 libros de recetas de cocina de las más diversas regiones y alrededor de 10 tratados sobre floricultura. Era por esta razón que en ciertos ámbitos no muy letrados también se llegó atribuir a este autor la pequeña producción histórica y filosofal de Bravannetti. Pero ‘El Surco’ era más antiguo que el propio Articculetti y no podía haber equívoco alguno en cuanto a su autoría. Recogía este librito diferentes frases y textos de la sabiduría popular de diferentes zonas de la región pastaliana. Siendo sin duda Pastalia una región influyente, desde el órgano rector de Cosabrava se consideró adecuado tomar este pequeño repertorio popular, que muchas veces parecía ser una antigüalla anclada en cierto oscurantismo retrógrado, como guía espiritual para todos sus miembros. Cualquiera diría que hacer creer a un cerebro humano que los burros vuelan no es tarea complicada, basta con adoctrinarlo desde pequeñito con esa verdad para que la crea, y, si es preciso, que la repita allí donde sea necesario. Y si además es posible hacer que ese cerebro nunca llegue a ver un pollino real, con sus dos grandes orejas y sus cuatro patas, entonces hasta cursos sobre la volabilidad de los burros podrían llegar a ofertarse en los pertinentes centros académicos. Este es un fenómeno sicológico bien conocido dentro de la parapedagogía que, vulgarmente, suele denominarse como ‘chuletón conceptual’ .. Y aunque no lo crean, así fueron los inicios de la ‘Cofradía del Santo Braván’, en la calle ‘Sancho de Brabante’, bajo la tutela filosófica recopilada por Pitto Bravannetti en un texto denominado ‘El Surco’… Esto ocurría en tierras obabenses y, tratándose de un movimiento asociativo pequeño, estos inicios pasaron prácticamente desapercibidos para gran parte de sus habitantes. Pero aquí queda recogido y redactado como una simple anécdota dentro de lo que es el cuerpo de la historia obabense, para recuerdo y memoria de sus generaciones futuras.



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