Gran Scala o trabajo a costa de todo.
En estos días donde todos nos estamos volviendo locos y las ideologías se confunden, no hay más que ver a los voceros conservadores y liberales como aplauden las nacionalizaciones bancarias, mientras critican este mismo hecho a Chavez y Morales, el PSOE aragonés y su socio de gobierno, el PAR encabezado por ese señor, un poco o un mucho fanfarrón, que compara sus gestas con las realizadas por los Reyes Católicos y, que en su partido, es cabeza de lista para todo ( lo que me da que pensar que en el PAR no hay ningun persona válida que no sea él ), se pavonean de que Gran Scala tira para adelante. Tengo un gran escepticismo al respecto. Además de, personalmente, no fiarme para nada del señor Biel, al que le da igual pactar con “tol Dios” con tal de estar en primera línea y mantener su culo caliente en el sillón de la vicepresidencia, y de ver cómo ya anunciaban que este proyecto iba a comenzar nada más acabar la expo y ya empiezan a hablar del verano de 2009, dudo que el proyecto realmente vea luz. La verdad que llega un momento donde todo te la acaba “sudando”, máxime con este espejismo, pero es curioso comprobar dos hechos. En primer lugar, la hipocresía del PSOE aragonés con Marcelino a la cabeza pues se pegan todo el día apostando por diversificar la economía aragonesa abogando por la sociedad del conocimiento, y el proyecto de Gran Escala supone todo lo contrario, el desconocimiento puro, el azar, la especulación, el juego, las adicciones y quizás las mafias, y, en segundo lugar, por el nulo argumento del empleo. “Se van a crear miles y miles de puestos de trabajo” anuncian los promotores y políticos implicados. Posiblemente si el proyecto sigue adelante y llega a realizarse esto sea verdad. Habrá que analizar entonces qué tipo de empleo se crea y en qué condiciones, eso será otra historia. Pero ese argumento me da que pensar: ¿por crear puestos de trabajo vale todo?. Si es así, que traigan a Zaragoza Guantánamo y que sean civiles los encargados de torturar a presos, contratémoslos para ello. O pongamos una industria de material de tortura o de sillas eléctricas o cámaras de gas. También crearemos así puestos de trabajo. O mejor, legalicemos la prostitución en vez de acabar con esa lacra, hagamos que todas las putas del mundo tengan derechos laborales y cotizaciones y pongamos la mayor casa de putas del mundo mundial, así también crearemos puestos de trabajo.
Creo que nos estamos volviendo locos, es cierto que negar oportunidades de crecimiento estos días es navegar contracorriente, pero ¿interesa crecer a costa de todo?.








