Los efectos de la crisis financiera en la economía real son cada vez más evidentes
Los indicadores de actividad han continuado ofreciendo un panorama económico internacional
poco positivo, afectados por la crisis financiera y las restricciones crediticias globales. Numerosas
economías avanzadas se encuentran al borde de la recesión y en las grandes economías
emergentes se constata una desaceleración.
La Comisión Europea, en sus Previsiones de Otoño, cifra el crecimiento mundial en este año en un 3,7%, tras el 5% de los dos años previos, esperando una ralentización al 2,3% en 2009 y una nueva reactivación hasta el 3,2% en 2010. Estas cifras suponen una rebaja de una décima y de 1,3 puntos frente a las previsiones realizadas el pasado abril para 2008 y 2009, respectivamente.
En las economías industriales se espera un aumento del PIB del 1,4% en el año actual, un estancamiento en el próximo y un moderado avance del 1,2% en 2010, mientras que en el conjunto de economías emergentes de Asia, América y África, se perfila una desaceleración desde el 8,2% de 2007 al 6,7% en 2008 y al 5,2% en 2009, para posteriormente, recuperarse al 5,9% 2010.
En cuatro meses el precio del petróleo se redujo más del 50%
La ralentización de la actividad global ha llevado consigo una moderación del avance de la demanda de crudo y, en consecuencia, los precios petrolíferos se han reducido, lo que, a su vez, ha hecho posible una menor inflación. Ello ha proporcionado un mayor margen de maniobra a las autoridades monetarias para acometer reducciones de los tipos de interés, con el fin de impulsar la actividad y evitar una recesión global, que en los momentos actuales constituye el objetivo primordial.
La caída de los precios petrolíferos ha sido rápida y pronunciada, ya que el 27 de octubre el del Brent se situó en 57,9 dólares/barril, cifra que supone un descenso del 60% respecto a los máximos alcanzados a comienzos del pasado julio. El precio medio de octubre fue de 72,1 dólares/
barril, que representa un descenso interanual del 12,8%.
La OPEP acordó, en la reunión extraordinaria celebrada el 24 de octubre en Viena, una reducción de su producción oficial en 1,5 millones de barriles/día, a partir de comienzos de noviembre. Esto supondría una reducción efectiva superior, ya que en esas fechas la producción efectiva de esta organización superaba en 300 mil barriles la cuota oficial.
No se descarta que, si prosigue la tendencia bajista de los precios, dicha organización pueda acordar un nuevo recorte en su próxima reunión de diciembre.
El PIB de Estados Unidos descendió el tercer trimestre
Los datos preliminares del PIB de Estados Unidos en el tercer trimestre muestran un descenso del 0,3% (tasa intertrimestral anualizada), el peor resultado en siete años, tras el aumento de un 2,8% en el trimestre previo, cuando estuvo impulsado por las devoluciones impositivas. El consumo privado descendió, por primera vez desde 1991, así como la inversión, tanto en equipo como residencial.
Estos retrocesos estuvieron parcialmente compensados por la aceleración del gasto público y por la acumulación de stocks, aunque esta última podría señalizar nuevos descensos futuros de la producción. La aportación del sector exterior continuó positiva, si bien en menor cuantía que el trimestre previo, por las cifras más moderadas en el avance de las exportaciones y en el descenso de las importaciones.
El tono general del resto de indicadores es negativo, como la confianza del consumidor, que se sitúa en el nivel más bajo en varias décadas. Tan sólo cabe constatar una ligera recuperación de las ventas de casas, debido al descenso de los precios, pero sin que aún pueda hablarse de un cambio de tendencia. Por otra parte, el recorte de los tipos de interés y la moderación de la inflación van a suponer un cierto respiro para los consumidores y para los costes empresariales, al tiempo que se ha iniciado el Plan del Tesoro, con una dotación de 700 mil millones de dólares, destinado a luchar contra la crisis financiera.
La Comisión Europea prevé una evolución trimestral negativa del PIB hasta el segundo trimestre de 2009 y luego una suave recuperación. En el conjunto de 2008 el crecimiento será del 1,5%, en 2009 del -0,5% y en 2010 del 1%.
Los indicadores también apuntan una actividad muy débil en la zona del euro
El índice de sentimiento económico, elaborado por la Comisión europea, sufrió en octubre la mayor caída mensual desde el inicio de la serie, al perder 7,1 puntos y situarse en el menor nivel desde 1993, alcanzando el deterioro a todos los sectores. Por otra parte, en dicho mes los índices
PMI retroceden, tanto en manufacturas como en servicios, situándose el índice compuesto en
44,6, por quinto mes consecutivo inferior al nivel que delimita la contracción de la expansión y el
menor valor desde el inicio de la serie en 1998.
En la tasa de paro aún no se ha producido un deterioro acusado, al mantenerse en septiembre el nivel del mes previo, sólo dos décimas superior a la de un año antes, debido al carácter retrasado de este indicador y su relativamente buena evolución en Alemania, donde ha continuado en declive.
En el terreno de la inflación, la variación interanual de los precios de consumo en octubre fue del 3,2%, cuatro décimas menos que el mes previo. La Comisión Europea prevé que, tras la caída del PIB de un 0,2% en el segundo trimestre, se produzca un descenso del 0,1% en el tercer y cuarto trimestre de 2008 y posteriormente se inicie una recuperación muy gradual, desde el 0,1% esperado en los dos primeros trimestres de 2009 hasta el 0,3% en los dos últimos trimestres de 2010.
Así, en el conjunto de 2008 se espera un alza del PIB del 1,2%, y en 2009 del 0,1% (seis décimas y 1,5 puntos menos, respectivamente, de lo previsto en abril), proyectando una recuperación hasta el 0,9% en 2010.
La ralentización de la actividad alcanza de forma generalizada a las grandes economías europeas
El debilitamiento de la actividad está afectando a las grandes economías europeas de forma
generalizada, con descensos de los índices PMI de octubre, al tiempo que sus sistemas financieros
se han visto también sacudidos por la crisis global. Según las previsiones la Comisión Europea,
el PIB de Alemania, tras la caída del 0,5% en el segundo trimestre, conocerá descensos del
0,1% en el tercero y cuarto y, posteriormente una ligera recuperación, esperándose un crecimiento
medio del 1,7% en 2008, del 0% en 2009 y del 1% en 2010.
En Francia el perfil es similar, con un descenso algo mayor en el cuarto trimestre del año en curso y un crecimiento nulo en el primero de 2009, siendo más reducido el avance esperado del PIB en 2008 (0,9%), igualmente 0% en 2009 y también menor en 2010 (0,8%). Fuera de la zona del euro, la caída de la actividad en el Reino Unido ha sido más brusca y rápida de lo esperado, ya que el PIB descendió un 0,5% en el tercer trimestre y se espera que se prolonguen los retrocesos hasta el tercer trimestre de 2009.
En el conjunto de 2008, el avance será del 0,9, ocho décimas menos de lo esperado en abril, y en 2009 se producirá un retroceso del 1%, para recuperarse de forma muy moderada en 2010 (0,4%).
La economía japonesa también al borde de la recesión
La economía japonesa retrocedió un 0,7% en el segundo trimestre, esperándose que continúe en terreno negativo hasta el primer trimestre del próximo año y luego emprenda una recuperación muy moderada. De acuerdo con las previsiones de la CE, el PIB de 2008 sólo crecerá un 0,4%, retrocederá en igual cuantía en el próximo año y aumentará un 0,6% en 2010.
El sector exterior se ha visto muy afectado por la desaceleración mundial, en especial de algunos de sus grandes socios comerciales, como Estados Unidos, a lo que hay que unir la repercusión del avance del yen y el aumento de los precios de materias primas, de forma que el superávit comercial de septiembre se redujo un 94,1% interanual.
El PIB de su gran vecina, China, avanzó el tercer trimestre un 9% interanual, cifra que supone una moderación respecto a los últimos periodos. La Comisión Europea prevé que el crecimiento de 2008 sea del 9,7%, tras el 11,9% alcanzado el año pasado, esperando un alza del 7,9% en 2009 y del 8,8% en 2010.







