
No son muchos los que lo saben, ni siquiera el inocente Kevin lo sabía. Bernardo Fuster, del grupo Suburbano, que acompañó durante años a Luis Eduardo Aute, y músico a quien se debe letra y música de “La Puerta de Alcalá”, el viejo éxito de Ana Belén, y un largo etcétera de canciones y fondos musicales televisivos, fue la voz, la música y la letra de las canciones revolucionarias que promocionó el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) durante los últimos años de la dictadura y los primeros de la Monarquía juancarlista, heredera de aquélla.
Han pasado años, desde luego. Ahora, Bernardo Fuster acaba de publicar un libro titulado “Los Hermanos de la Costa. Piratería libertaria del Caribe”, sobre los llamados Hermanos de la Costa, cofradía pirata de la isla Tortuga, que dominó las Antillas durante sesenta años al grito de NI DIOS, NI PATRIA, NI REY; grito por cierto de plena actualidad.
Es esta la historia de los piratas que formaron la sociedad de Los Hermanos de la costa, instalada durante sesenta años en la isla Tortuga, sus actividades, los estatutos por los que se rigieron y su decadencia y desaparición. Podemos considerar esta asociación como uno de los primeros intentos de sociedad libertaria en occidente.
El libro se acompaña de un CD con diez auténticas canciones piratas, letra y música tradicionales de los siglos XVII y XVIII.
Es este, un libro apasionado -nos dice su autor en el prólogo-. No es un trabajo histórico porque en el tema de los piratas libertarios son pocos los documentos que existen y muchas las leyendas. Intenta ser lógico y fiel a las ideas más que a los datos. En definitiva, es la conclusión que he sacado después de más de quince años leyendo sobre el tema.
Debo aclarar que no debe confundirse la piratería a lo largo de la historia con lo que fue la Cofradía de los Hermanos de la Costa. El lema de la Cofradía: NI PATRIA, NI DIOS NI REY, deja bien claros sus principios. Si los corsarios y piratas del Caribe son el origen del capitalismo, los filibusteros de la Cofradía son el origen o germen del anarquismo. No he defendido nunca la piratería clásica, porque en el fondo ha sido siempre una forma de hacer la guerra sucia por parte de las monarquías. Pero no la piratería de la Cofradía, que fue libertaria e independiente aunque sólo durase sesenta años.
B. Fuster
www.cazarabet.com/lalibreria/
La Librería de Cazarabet
libreria@cazarabet.com







