El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Política > El 14 de abril y sus equívocos
Política

El 14 de abril y sus equívocos

Última actualización: 14/04/2009 12:42
Tomás Salas
Tomás Salas
Tomás Salas
PorTomás Salas
Álora (Málaga)1960. Profesor de Lengua en la Enseñanza Secundaria. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga. Colabora con artículos de opinión en prensa y...
Compartir
Compartir

El 14 de abril, aniversario de la llegada a España de la II República, traerá como siempre recuerdos, celebraciones y debates (pienso que minoritarios, porque no es éste un tema que preocupe masivamente a la sociedad española actual). A esta efemérides quiero hacer mi aportaciones con algunos breves asertos, que intentan arrojar algo de luz, o por lo menos disipar un poco de niebla, sobre  equívocos acerca del tema, que andan por ahí campando por sus respetos,  oficiando de verdades.

 

Primero. La República llega a España de una forma “democrática” y “legal”. Nada más lejos de la realidad. Se trató de una crisis profunda, espoleada por los resultados de una de unas elecciones municipales (que se ganaron ampliamente), mezclada con equívocos y un tremendo desánimo del entorno monárquico. Esto provoca un vacío de poder que es aprovechado por el Comité Revolucionario (luego Gobierno Provisional) que se apodera de los resortes del poder sin encontrar obstáculos. No hay violencia física, pero al Rey se le dan 24 horas para que salga de España. El nombre que mejor cuadra a este fenómeno histórico es “golpe de Estado”, incruento, como lo fueron otros en la historia de España, pero contundente. La famosa y repetida “legalidad republicana” podría haber llegado, por ejemplo, por un referéndum, pero éste nunca existió. Y  puestos a ser escrupulosos en este terreno, hay que decir que la República comienza rompiendo  (y por tanto cometiendo un acto ilegal) la legalidad monárquica, que también era real y se basaba en la Constitución de 1876.

 

Segundo. Con la República llega a España, por vez primera, un gobierno de la izquierda. Este es una verdad a medias. En el gobierno provisional había hombres inequívocamente de izquierdas, como Fernando de los Ríos o Largo Caballero, pero también conservadores que venían de la política monárquica y se habían cambiado de bando, como Miguel Maura  o el primer Presidente, Alcalá-Zamora. Incluso Azaña es un liberal radical y laico, pero burgués. Es más: identificar la política de la República con la política de la izquierda fue el gran fallo de fondo que condujo al fracaso final. Esta triste historia tuvo varios episodios importantes; por ejemplo, la no aceptación del triunfo de la CEDA; la revolución de 1934; o  la proclamación unilateral de la “República catalana”. No se quiso dejar espacio a una derecha  y a un sector católico que estaba dispuesto a adaptarse al nuevo sistema, siguiendo aquella famosa doctrina de la “accidentalidad de las formas de gobierno”.

 

Tercero. Con el cambio político llega una edad brillante en la educación y en la cultura, la llamada “Edad de Plata” de la cultura española. A este tópico he dedicado mi artículo “El mito de la cultura republicana” (puede leerse en  www.ellibrepensador.com)  donde recuerdo algunos datos, por otro lado evidentes: la mayoría de los aciertos  e instituciones que se atribuyen al nuevo sistema (Junta de ampliación de Estudios, Institución Libre de Enseñanza, Universidad Central), tienen su fecha de inicio en la época de Alfonso XIII. La mayoría de las obras significativas de la Generación de 1927, que, según algunos,  parece que nació por generación espontánea en 1931, son anteriores  a esta fecha. El ambiente de holgura y libertad intelectual de la época final de Alfonso XIII permitió que brotaran algunas de las mejores obras de Lorca, Alberti o Aleixandre. También de Unamuno, Baroja, Ortega… en fin, toda esa magnífica pléyade que configuraron un nuevo Siglo Áureo en   nuestra cultura, cuya labor intelectual se rompe o distorsiona dramáticamente con la guerra, pero que, en todo caso, tiene su arranque en fecha anterior a 1931.

 

Cuarto. Establece un sistema y una Constitución que son los primeros en nuestra historia que merecen llamarse democráticos. Esto es también discutible. Hay está el texto de la Constitución de 1936 (cualquiera puede leerla en la Red) artículos que no respetan la liberad religiosa ni la de enseñanza,  prohibiendo las órdenes religiosas y su actividad educativa y disolviendo, aunque de forma subrepticia e indirecta, la Compañía de Jesús. Este solo hecho la invalida como constitución democrática, porque la libertad es indivisible; y basta con conculcar una libertad para destruir el sistema. Hay algo más grave: no se supo hacer un sistema que sembrase la concordia, que acogiese a todos los españoles en su diversidad, donde todos se sintieran cómodos. Por el contrario, casi siempre se hizo política “contra” alguien; no faltó la agresividad (verbal en ocasiones y, en otras, física). Si se me permite el juego de palabras, la República tuvo algo de democrática, pero poco de liberal. La Monarquía alfonsina quizá no fuese tan democrática, o lo era de una forma limitada, pero sí era más liberal: había en ella un ambiente de confianza y convivencia  entre de gentes distintas ideologías. Eran los usos del antiguo  y amable liberalismo,  que se evaporaron con el cambio de régimen.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
Tomás Salas
PorTomás Salas
Álora (Málaga)1960. Profesor de Lengua en la Enseñanza Secundaria. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga. Colabora con artículos de opinión en prensa y en algunas webs. Publica, además, poemas y trabajos de investigación literaria, histórica y religiosa en algunas revistas.
Artículo anterior Martes
Artículo siguiente El fin de la conspiranoia pedrojotística

Lo más leído

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez

EL LIBREPENSAMIENTO

Por
DrJorgeFernandezCosta

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu
Que es la Bioetica y para qué sirve

¿Qué es la Bioética y para qué sirve?

Por
Jordi Sierra Marquez
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
ERP para distribución controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

ERP para distribución: controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

Por
Jordi Sierra Marquez

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Cuatro tópicos (y una cita apócrifa) sobre la democracia

30/04/2009

El amargo sabor de la democracia

15/03/2013
Política

Uno de abril de 1939

08/09/2010

Regeneración… de tanta corrupción

20/10/2010
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?