El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Cultura > Mekong (1)
Cultura

Mekong (1)

Última actualización: 04/05/2009 18:48
Jordi Sierra Marquez
Jordi Sierra Marquez
Jordi Sierra Marquez
PorJordi Sierra Marquez
Jordi Sierra Márquez, Comunicador y periodista 2.0 – Experto en marketing digital. Licenciado en periodismo por la UCM y con un máster en comunicación multimedia.
Seguir
Compartir
Compartir

En el río, a bordo de un barco fantasma, rumbo a Luang Prabang (Laos), 9 de abril de 2009 (crónica enviada con varios días de retraso. No encontré durante ellos conexiones de internet).

Tailandia quedó atrás. El incidente sin accidente de la furgoneta, también. Hakuna matata.

Pasé los dos últimos días de estancia en el antiguo Siam recorriendo lo que fuese mítico y hermético Triángulo de Oro, y capital del imperio de la adormidera, y es ahora espacio abierto a todo el mundo por el que se pasean cochambrosas comitivas de turistas que sólo quieren sacarse fotos debajo de una puerta roja de falso estilo chino en cuyo travesaño superior se lee, inscrito en caracteres dorados, el rótulo en cuestión: Triángulo de Oro.

Decía Borges del tango: «una canción de gesta se ha perdido / en sórdidas noticias policiales». Cierto. Y algo parecido cabría decir de esa encrucijada de cuatro países (Tailandia, Birmania, China y, al otro lado del río, Laos) en cuyos espesos bosques y altas cumbres la historia se hizo leyenda y la leyenda, historia.

Pero la sordidez, allí, ya no es policial, sino turística.

Donde hubo, pues, no siempre queda, pero en Sop Ruak, minúscula localidad asomada al Mekong, hay algo que justifica el rodeo y merece una visita atenta: la House of Opium, cuidadísimo museo que ilustra la historia, los usos y las costumbres generadas por la planta cuyas portentosas propiedades terapéuticas descubrió, glosó y utilizó Hipócrates, padre de la medicina.

El miércoles crucé el Mekong y me embarqué en lo que más arriba he llamado buque fantasma no porque lo sea, sino porque no tiene nombre. Tampoco es un buque. Es sólo una barcaza de unos cuarenta metros de eslora cubiertos por una toldilla de tablas, proa puntiaguda, popa de cola de pato, dos hileras de bancos incomodísimos, una plataforma para depositar las mochilas y los bultos, un retrete de agujero, un castillete chato para que el piloto maneje desde su asiento el volante del timón y un poderoso motor de fueraborda que ruge como un regimiento de diablos rabiosos.

Hoy es jueves y todavía me quedan por delante ocho horas hasta la arribada a Luang Prabang. La travesía completa dura dos días. Anoche dormí en un tugurio de Pak Bang, mísero villorrio anclado en un ribazo del tercer río del continente asiático en orden de tamaño e importancia, que sólo cede en longitud al Yang Tse Kiang y al Ganges, y que recorre más de cuatro mil kilómetros hasta desembocar en el delta vietnamita, al sur de Saigón.

Llueve torrencialmente, pero el nivel del agua está más de un metro por debajo del que en los meses húmedos suele alcanzar. Abril no lo es. Veo una selva impenetrable, palafitos, muy pocos, desperdigados por los huecos de la inmensa maraña vegetal, piraguas, cañas de pescar varadas en los arenales o hincadas entre los peñascos por pescadores ausentes, rocas que parecen hipopótamos, búfalos que sestean y, de vez en cuando, elefantes. En Laos, sede de uno de los últimos ecosistemas cuasi vírgenes del hemisferio septentrional, aún los hay a puñados.

Me duelen las rodillas y la rabadilla, me rechinan las junturas de las articulaciones, tengo los músculos anquilosados, los pasajeros se aburren y yo, como puedo, a duras penas, en una postura incomodísima, tecleo esta entrega del blog con el ordenador precariamente apoyado en los muslos. Su salpicadero parpadea. Pronto se le acabará la batería y tendré que reabrir el libro de Paul Theroux (El viejo expreso de la Patagonia, Punto de Lectura) en el que durante todo el día de ayer y parte del de hoy me he enfrascado. Seguiré mañana.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
Jordi Sierra Marquez
PorJordi Sierra Marquez
Seguir
Jordi Sierra Márquez, Comunicador y periodista 2.0 – Experto en marketing digital. Licenciado en periodismo por la UCM y con un máster en comunicación multimedia.
Artículo anterior Semana Santa, el Cristianismo ruidoso
Artículo siguiente El color del cristal con el que se mire (Datos de desempleo registrado en las oficinas del INEM)

Lo más leído

Alpinismo. Al filo de la escalada

César Pérez de Tudela: la pasión por el alpinismo

Por
redaccion
Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Psicoterapia online una ventana abierta al bienestar emocional

Psicoterapia online: una ventana abierta al bienestar emocional

Por
Jordi Sierra Marquez

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac

¿Será SpaceX la primera Empresa en Proporcionar Internet al Mundo desde el Espacio?

Por
redaccion
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez
Ya tienes listo tu bikini para el verano

Ya tienes listo tu bikini para el verano

Por
Jordi Sierra Marquez
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Cultura

Nota sobre «Consejos para cuentistas»

24/07/2009
Cultura

«Chocolat!» en el Teatro del Mercado de Zaragoza

29/07/2014
Cultura

A cielo abierto: Teatro para pensar

29/07/2014
presto a retratar
Cultura

Marcos Pallini Palmar- Acuarelas

08/11/2011
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?