El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
EL LIBREPENSADOR > Blog > Cultura > «Sal» (Reseña)
Cultura

«Sal» (Reseña)

Última actualización: 11/07/2009 23:01
Pedro Crenes Castro
Pedro Crenes Castro
PorPedro Crenes Castro
Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972). Ha publicado cuentos y artículos en distintos medios de comunicación como la Revista Maga (Panamá) y el periódico panameño Panamá América....
Seguir
Compartir
Compartir

sal-portada“Sal” no es una novela, es un artilugio literario en formato de libro que contiene una de las cosas más interesantes que se puede leer: la historia de un fracaso. Estas novelas, las buenas, las carga el diablo y no les sale el tiro por la culata al autor. Urbano Expósito, ya con cuarenta, se confiesa como una persona que no ha hecho nada en la vida. Una serie de “posposiciones” vitales le llevan al estado en que s encuentra al momento de narrar su vida. Es guionista pero de la mano de la Simondebovuá va a dar el salto a la novela para justificar, como dice en un momento de la novela, que “vivimos para buscarnos” y eso espera Urbano: explicarse y explicar su vida, su mundo, su gente.

Manuel García Rubio firma “Sal” (Lengua de Trapo, 2008), una novela que la llamaremos así por situarla en un género concreto. Anatomía de una fracaso, canto a una vida, García Rubio nos guía de la mano de Urbano y este a su vez acompañado de su particular Beatriz (la Simondebovuá), por un artefacto de ficción que es a la vez clase de escritura creativa, crítica de cine, panfleto contra lo establecido y sobre todo arrebatadoramente vitalista aunque esta novela-guión de cine esté rodada en blanco y negro.

García Rubio nos enreda, juega con nosotros nos desespera, nos pierde y nos vuelve a encontrar y en cada vuelta de hoja, en cada paso de capítulo, nos invita a seguir con una sonrisa cómplice, con el ánimo de contar sólo con los lectores pacientes, con los que confían en la buena literatura. Todo se precipita hacia el final. Hay que seguir, no desmayarse y al final veremos como que el desenlace nos diluye en una sensación líquida e imprevisible.

Urbano es cualquiera de nosotros (Urbano de urbe, expósito de adoptado, de abandonado y recogido), por ello, por esa cercanía de sueños y fracasos que todos llevamos encima, cualquiera de nosotros, cualquiera de vosotros, podemos vernos reflejados en algún momento dado de la novela. “Sal somos y en sal habremos de convertirnos” dice Julián Avellaneda, el traidor, a Urbano dando cuenta de que al final todos, los que ganan o los que pierden, tendremos un mismo destino. Buscadlo al final de la novela.

En estos días de crisis vamos a hacer dos cosas en esta reseña: en primer lugar reivindicar como profesión que debe ser debidamente remunerada el “alquilarnos para charlar”. Selmo, hermano de Urbano, se alquila para charlar y le tumba el negocio a Graciela, en un maravilloso alarde de ingenio para afrontar la crisis, para vivir una nueva aventura. Lo otro que haremos es poner la publicidad de esta web en la página 265 y 266 de “Sal”. Lean la novela y sabrán a lo que nos referimos. Fin del descanso.

Lo errático de su arranque expresa, lo inconexo de sus historias al principio, no son más que una metáfora de la erraticidad de la vida, de sus múltiples comienzos, de sus salidas en falso, de sus dichos rotundos que después tenemos que desdecir. “Sal” es la vida contada por alguien que desea vivirla, que no quiere dejar de intentarlo hasta la última gota de aliento, alguien que a pesar que le ha vencido el tiempo se embarca en una nueva película, en una nueva novela de aventuras y desventuras como es esta que elector debe leer con urgencia antes que se le diluya el tiempo. En el caso de Urbano es el encuentro con una mujer “mistress” Gladstone, la que va a cambiar el rumbo de las cosas.

Llegados a este punto cualquier cosa que pueda parecerles una novela al uso, una novela cualquiera, es una quimera. Con “Sal” estamos ante una máquina de contar irreverente, que desafía al lector a seguir leyendo a seguir buscando para que al final de la novela todo termine en… léanla: sus 510 páginas, más la página de créditos, no tienen desperdicio. Encajan  a la perfección cuando por fin el aparato hace clic y todo cobra sentido y todo se diluye. Cuarentainueve capítulos llenos de guiños (hay uno a la película El graduado, búsquenlo), de complicidades y sobre todo de muy buena literatura. Miguel García Rubio nos invita con esta novela a evaluarnos, a seguir adelante por los sueños que tenemos que cumplir y nos advierte de que no los dejemos, que somos sal y en sal nos convertiremos todos. Y nos diluiremos

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
PorPedro Crenes Castro
Seguir
Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972). Ha publicado cuentos y artículos en distintos medios de comunicación como la Revista Maga (Panamá) y el periódico panameño Panamá América. Reseña libros en "El Placer de la Lectura", "Revista de Letras", "El otro lunes" y "Papel en blanco" en España. Ha publicado el libro de cuentos "El boxeador catequista" y ha sido incluido en la antología de cuentos panameña "Los recién llegados". Varios de sus cuentos y microrrelatos aparecen en distintas páginas web y blogs especializados. Redacta un blog, "Senderos retorcidos", en el que habla de libros, cine, jazz y política. Reside en Madrid desde el año 1990.
Artículo anterior Paraísos fiscales vs. impuestos
Artículo siguiente Entrevista con Manuel García Rubio
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Most Popoular

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna

EL LIBREPENSAMIENTO

Por
DrJorgeFernandezCosta

Las ventajas de trabajar como profesional carretillero

Por
S3L3N1TY
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac

Reducir el tiempo de desplazamiento al trabajo ahorraría 214 millones de toneladas de CO2 para el 2030

Por
redaccion

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu

8 consejos para el cuidado del cabello en otoño

Por
redaccion
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari

Los análisis genéticos están ahora a nuestro alcance

Por
redaccion
Anterior Siguiente

Subscribe Newsletter

- Advertisement -
Ad image

Quizás también te interese

El Misterio del perro, la mermelada y el cantante, de Julio Muñoz Gijón
Cultura

Temblad modernos, la plaga de los asesinos rancios se extiende

13/01/2015
Cultura

¿Conoces los sabores de Jaén?

25/01/2010

Canción francesa: Ben Ricour

23/10/2008

Saber a poesía cierta por Roberto Zarco (poema)

14/03/2011
EL LIBREPENSADOR

Your instant connection to breaking stories and live updates. Stay informed with real-time coverage across politics, technology, entertainment, and more. Your reliable source for news, 24/7.

Facebook Twitter Youtube Rss Medium

Categorías

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

Enlaces útiles

  • Quiénes somos
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies
  • Contactar
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
© EL LIBREPENSADOR. Todos los derechos reservados.
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?