El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Opinión > Mass-media: anglicismo latinófilo
Opinión

Mass-media: anglicismo latinófilo

Última actualización: 16/10/2009 23:12
martincid
martincid
Pormartincid
Martín Cid nació en Oviedo el 26 de junio de 1976. Novelista y autor de dos novelas (“Ariza”, 2007 editorial Alcalá y “Un Siglo de Cenizas”,...
Compartir
Compartir

Saludos, lectores hispano-parlantes. Saludos, lectores todos de esa gran lengua que es el español o castellano. Por aquí en España, y más en concreto en Castilla, tienen (tenemos) por orgullo ser los artífices de esa extendidísima lengua, nuestra lengua. Vivo en España y nací en España y, muy probablemente (y pronto al paso que voy), moriré en España, un país curioso cuanto menos.

La situación es ahora la siguiente: múltiples dialectos son tratados y tomados en cuenta como lenguas. Seamos justos para todos, ¿quién no reconoce que también el español-castellano en su día fue un dialecto latino? Política, sólo política y, por tanto, no merece la pena tomársela en serio.

Lo cierto es que desde más o menos finales del siglo XV el español fue tomando fuerza y es hoy en día una de las lenguas más poderosas del mundo y, si me apuran, yo diría que la segunda en fuerza y la primera en pujanza actualmente. Todo cambia, claro está, pero la fuerza de nuestro idioma se establece como un referente en cuanto a hispano-hablantes y se erige como un eco incuestionable en el ámbito cultural (¡pero qué bien quedan estas frases que hay que leerlas dos veces!).

¿Saben cuántos libros se publican al año en idioma español? Quizá unos pocos o bastantes, o tal vez demasiados.

Vengo a hacer esta reflexión por la doble vertiente o paradoja entre la fuerza de un idioma y la incapacidad de un autor para darse a conocer en los medios de comunicación. Recientemente, y con motivo de la traducción de una de mis novelas, entré en contacto con algunos no hispano-hablantes… ¡Cuán diferente la situación en países con idiomas menos extendidos! Los medios de comunicación, lejos de convertirse en La Quimera del Oro, se hacen más y más cercanos y la cultura mucho menos alejada del hombre de la calle. Para un checo que, reconozcámoslo, tiene un idioma poco extendido, la posibilidad de acceso y publicación es paradójicamente mucho menor pero, a la vez, mucho mayor la capacidad de difusión temprana de una obra.

Mientras publicar en español supone (en teoría) llegar a decenas millones de personas, publicar en idiomas minoritarios no tendrá una repercusión inmediata, pero sí una difusión mucho mayor al menos en los idiomas de origen. Luego están los García Márquez y demás, con una difusión macro-monstruosa de su obra, aunque también está Kafka traducido.

Otra gran diferencia es la evolución de un mercado totalmente marcado por la ampulosidad de los lectores, lo que viene a significar (casi siempre) una involución (¿innecesaria?) de los valores culturales. Basta tomar el ejemplo del cine americano y elegir cualquier título destinado a recaudar millones en taquilla: se puede uno arrancar con tenazas medio cerebro antes de ver eso que continuará prediciendo el final del filme. Lo mismo ocurre con cualquier libro dedicado de antemano a atrapar a los lectores menos… ¿avezados?: cualquier parecido con una obra de arte es pura coincidencia. Claro está, salvemos productos no destinados en principio a este fin que luego alcanzaron repercusión (dícese, nuestro reverenciado G.G.M., dícese Gabo para los amigos).

La evolución del mercado y la propia competencia parece configurar los productos (supongo que será una regla del marketing, pero prefiero no malgastar mi tiempo en semejantes reflexiones). Así, ¿sucede lo mismo con los mass-media? Nos miramos en el espejo de los anglo-parlantes y vemos unos medios de comunicación evolucionados y con múltiples facciones, medios al fin que se nos antojan libres de política.

No entraré en la situación en Hispano-América, pero sí en la que conozco, la española. Los medios, lejos de convertirse en ecos de la cultura, crean opinión y “mediatizan” (bonita palabra que a la vez viene del “medio”) los productos culturales para llevarlos al terreno que a ellos les interesa. ¿No llamaban a esto censura en otros tiempos? Es lo que ahora se llama “censura del mercado” empleando una especie de metáfora. Ya sea o no política, esta censura impuesta por los medios viene a ser un escollo con el que se encuentra cualquier autor literario y le viene a decir:

-Chico, escribe lo que yo diga o no escribas, porque si no lo haces no te van a publicar, porque yo controlo los medios de comunicación y sólo entra lo que yo digo.

Es la evolución de la antigua política, hoy encubierta y no llamada plutocracia como hacían los antiguos. Es la evolución de la prensa basada en objetivos económicos y sociales y, como también dirían los antiguos, políticos. Es la evolución de una gran lengua llamada española destinada al entendimiento de las personas. Es la evolución de un sistema que, lejos de acercarnos a la experiencia cultural, nos desvincula y nos crea opinión y nos obliga a leer.

¿Dónde quedó esa palabra llamada Arte?

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
Pormartincid
Martín Cid nació en Oviedo el 26 de junio de 1976. Novelista y autor de dos novelas (“Ariza”, 2007 editorial Alcalá y “Un Siglo de Cenizas”, 2008 editorial Akrón), ha publicado en numerosos medios electrónicos y en papel. Se dedica a tiempo completo a la literatura, desde la escritura no sólo de novela sino de ensayos y artículos de corte estrictamente literario. Nunca ha trabajado (ni lo hará) en otra actividad que la estrictamente literaria. Es director de la revista literario-cultural Yareah (http://www.yareah.com). Orgulloso fumador de pipa.
Artículo anterior Resumiendo
Artículo siguiente “Buena crisis. Hacia un mundo postmaterialista”

Lo más leído

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
Que es la Bioetica y para qué sirve

¿Qué es la Bioética y para qué sirve?

Por
Jordi Sierra Marquez

EL LIBREPENSAMIENTO

Por
DrJorgeFernandezCosta
Ya tienes listo tu bikini para el verano

Ya tienes listo tu bikini para el verano

Por
Jordi Sierra Marquez
ERP para distribución controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

ERP para distribución: controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

Por
Jordi Sierra Marquez
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Opinión

Obediencia ciega

14/03/2014
Opinión

La amistad entre padres e hijos

01/08/2011
Opinión

Entre todos la mataron, y ella sola se murió

01/08/2012
Opinión

¿Un cristianismo revolucionario?

21/12/2012
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?