Teoría de la Ideología. Marxismo e Ideología

Palabras Introductorias.

“En la ciencia no hay calzadas reales, y quien aspire a remontar sus luminosas cumbres tiene que estar dispuesto a escalar la montaña por senderos escabrosos”. Carlos Marx.

“Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza”. Antonio Gramsci. En El Orden Nuevo.

Introducción.

En este artículo abordaremos el tema de la Ideología dentro del pensamiento marxista en general y en particular, dentro del pensamiento de Carlos Marx, Vladimir Ilich Lenin, Georg Lukacs y Antonio Gramsci. Partiremos en nuestro artículo desde el origen histórico del termino, pasando por las distintas definiciones de Ideología que nos da el pensamiento marxista y lo que entendemos por Ideología, para aterrizar en los pensadores antes mencionados y sus concepciones sobre Ideología y algunos conceptos afines que complementan la comprensión del mismo. En su acepción más generalizada y conocida, el término Ideología nos refiere a las ideas, concepciones y sistemas políticos.

Origen Histórico y Definición del Termino Ideología.

Para comenzar este artículo tomamos los siguientes textos del filosofo e historiador panameño Ricaurte Soler y del Diccionario Marxista de Filosofía de la U.R.S.S. para señalar el origen y definición del termino Ideología según el pensamiento marxista.

Origen Histórico del Termino Ideología. Soler, R. (1989) Materialismo e Idealismo: Una Alternativa de Introducción a la Filosofía.

“El termino ideología adquiere categoría filosófica con Destutt de Tracy, filósofo francés muy influyente a principios del siglo XIX, no solo en Francia, sino incluso en Hispanoamérica. Para Destutt de Tracy la ideología era la ciencia suprema, fundamental, que investigaba la génesis y formación de las ideas -de ahí el término de ideología. Puesto que toda ciencia, según Destutt de Tracy, se  estructura sobre la base de ideas, y no es en el fondo más que una sistematización de ideas, la ciencia de las ciencias, es decir, la ciencia que las contiene todas, seria la ciencia de las ideas: la Ideología.”

Definición del Termino Ideología según el Marxismo-Leninismo. Varios Autores. (1972) Diccionario Marxista de Filosofía.

(del griego idea, aspecto, imagen, concepto, y logos, teoría). Sistema de puntos de vista e ideas sociales. Tienen que ver con ella las opiniones políticas, la conciencia jurídica, la moral, la filosofía de la religión. Siendo una parte de la conciencia social, la ideología tiene su base en las condiciones de la vida material de la sociedad, refleja las particularidades del régimen económico. En la sociedad dividida en clases la ideología reviste inevitablemente un carácter de clase. La ideología dominante en la sociedad es la de la clase que gobierna, la cual utiliza todos los medios de que dispone para imponerla a las demás clases.”

Definición del Termino Ideología. Soler, R. (1989) Materialismo e Idealismo: Una Alternativa de Introducción a la Filosofía.

El termino ideología adquirió muy pronto una significación diversa, pasando a designar, con el materialismo histórico, toda corriente del pensamiento-económico, social, político, religioso, filosófico, etc.- que no hace sino expresar, las mas de las veces de manera inconsciente, los particulares intereses de las clases sociales que se enfrentan en el escenario histórico. Desde este punto de vista la ideología es una expresión de la actividad practica -económica, social y política- del hombre, pero se trata de una expresión limitada, muchas veces incorrecta, puesto que responde al punto de vista interesado de los grupos sociales en pugna.”

Es necesario para nosotros señalar, aclarar y precisar desde nuestro análisis y criterio que no toda expresión o forma política tiene el nivel de ser Ideología. La Ideología como cuerpo teórico y practico plenamente desarrollado y definido, como tradición y corriente histórica, como sustento conceptual de experiencias políticas-practicas, con un carácter universal y regional, con autores, obras, escritos, artículos y partidos políticos que la sustentan y defienden no puede ser reducida por ejemplo a un discurso o una serie de discursos o proclamas por ejemplo. Que puedan tener o revestir los mismos un carácter ideológico si, pero no gozan de lo que hemos mencionado anteriormente. Para  el jurista, politólogo y político francés Maurice Duverger en su obra: Instituciones Políticas y Derecho Constitucional (1970) en la sección: El Liberalismo ¿Ideología de Clase o Ideología Universalista? nos ofrece una aproximación al termino Ideología que nos resulta interesante para nuestro análisis: “Todas las ideologías se presentan como universalistas, es decir, que pretenden expresar valores comunes a toda la humanidad. Sin embargo, la mayor parte se han elaborado para defender intereses particulares de una categoría social; pero esta defensa es más eficaz si se camufla bajo la apariencia de intereses generales. Pero tal camufle corresponde a veces a la realidad, al menos parcialmente.”

No podemos considerar por ejemplo al Panameñismo o al Torrijismo como Ideologías propiamente dichas porque no tienen un cuerpo teórico y practico muy desarrollado o definido, ni podemos encontrar en otros países de la región o el mundo su influencia o presencia determinantes. Podemos considerarlos como estilos particulares de gobierno, mas centrados en la acción que en la teorización y desarrollados fundamentalmente alrededor de sus figuras representativas a lo interno del país: Arnulfo Arias Madrid (Panameñismo) y Omar Torrijos Herrera (Torrijismo) En el caso de Omar Torrijos tuvo una presencia internacional por su búsqueda de apoyos en el concierto de las naciones para los tratados canaleros, pero al igual que Arnulfo Arias no produjeron una Ideología, sino algunos principios para la acción política concreta. El Partido Panameñista se considera heredero político del Panameñismo y el Partido Revolucionario Democrático P.R.D. del Torrijismo. Las Ideologías que consideramos que mas han influido en nuestro país a lo largo de su historia son: la Liberal, la Conservadora, la Social-Cristiana (Demo-Cristiana), la Socialdemócrata, la Socialista y la Capitalista. Estas Ideologías han representado, expresado y definido la lucha de clases, las clases sociales, sus intereses políticos y económicos particulares y sus distintas fracciones en pugna, la concepción y proyecto de Estado-Nación y la vida e institucionalidad político-gubernamental del país.

Algunos ejemplos de Ideologías de la actualidad son: Liberal, Conservadora, Republicana, Social-Cristiana, Fascista, Anarquista, Social-Demócrata, Socialista, Capitalista, entre otras. Estas Ideologías pueden ser clasificadas según el lugar que ocupan en el espectro ya sean como de extrema derecha, centro derecha o derecha moderada y de extrema izquierda, centro izquierda o izquierda moderada. Las Ideologías no son formas puras, ni cerradas totalmente y las mismas cuentan con variaciones, matices y tendencias. La Ideología Socialista a partir del pensamiento y acción de Marx, Engels y Lenin tuvo y sigue teniendo una presencia e influencia a nivel mundial importante en el desarrollo de la historia de las ideas políticas, de las transformaciones y cambios radicales del sistema político, económico y social capitalista y de las experiencias de nuevas comunidades políticas que aspiran, buscan y construyen la nueva democracia popular, social y participativa. Aunque estas transformaciones y cambios no están exentos de contradicciones, pugnas, retrocesos, avances, luchas, derrotas y victorias.

Que se Entiende por Ideología.

La expresión «falsa conciencia» (falsche Bewutseins) es utilizada, no definida, por Marx y Engels en el contexto de sus análisis de las «ideologías», tal como ellos las entendieron (en oposición, por cierto, a como las entendía Desttut de Tracy): «La ideología es un proceso realizado conscientemente por el así llamado pensador, en efecto, pero con una conciencia falsa; por ello su carácter ideológico no se manifiesta inmediatamente, sino a través de un esfuerzo analítico y en el umbral de una nueva conyuntura histórica que permite comprender la naturaleza ilusoria del universo mental del período precedente» (Carta de Federico Engels a Mehring de 14 de junio de 1893). Carlos Marx entendió las ideologías como determinaciones particulares, propias (idiologias) de la conciencia, no como determinaciones universales, al modo de Desttut de Tracy. Y no sólo esto: particulares o propias, no ya de un individuo, sino de un grupo social (en términos de Bacon: idola fori, no idola specus). La gran transformación que Marx y Engels imprimieron al problema de las ideologías, consistió en haber puesto la temática de ellas en el contexto de la dialéctica de los procesos sociales e históricos, sacándolas del contexto abstracto, meramente subjetivo individual, dentro del cual eran tratadas por los «ideólogos» y, antes aún, por la «Teoría de las Ideas Trascendentales» de Manuel Kant. Las ideologías, según su concepto funcional, quedarán adscritas, desde Marx y Engels, no ya a una mente (o a una clase distributiva de mentes subjetivas), sino a una parte de la sociedad, en tanto se enfrenta a otras partes (sea para controlarlas, dentro del orden social, sea para desplazarlas de su posición dominante, sea simplemente para definir una situación de adaptación).

Lo que caracteriza, pues, la teoría de Marx y Engels, frente a otras teorías de las ideologías, es el haber tomado como «parámetros» suyos a las clases sociales («burguesía» frente al «proletariado»); pero también pueden tomarse como parámetros a otras formaciones o instituciones que forman parte de una sociedad política dada, profesiones (gremios, ejército, Iglesia). Es el sistema de representaciones del mundo (filosofía, religión, derecho, moral, arte) que utiliza la clase dominante para legitimar su posición privilegiada frente a las clases oprimidas. En sociología se llama ideología a todo conjunto más o menos sistemático de creencias que intentan explicar al hombre y el mundo, a la vez que orientar su conducta a partir de ciertos valores aceptados como correctos. En este sentido general, toda teoría del mundo es una ideología: lo es tanto el punto de vista reaccionario como el conservador, tanto el progresista como el radical (incluido el propio marxismo). En todas las sociedades encontramos teorías del mundo o ideologías puesto que, como señaló Engels, “todo lo que mueve a los hombres tiene que pasar necesariamente por sus cabezas”. Pero el marxismo añade a este concepto general las siguientes peculiaridades:

a)  entiende la ideología de un modo tan amplio que acaba identificando ideología con cultura; en la Crítica de la Economía Política nos dice Marx que la ideología abarca la filosofía, religión, derecho, moral, arte y (sugiere) hasta la misma ciencia;

b)  las ideologías no describen al hombre y su situación en el mundo y la sociedad de un modo correcto, sino de un modo deformado, falso;

c)  esa deformación en la descripción del hombre es consecuencia del interés de la clase dominante por mantenerse en su situación de dominio; como nos dice Marx en La Ideología Alemana: “las ideas de la clase dominante, son, en todas las épocas, las ideas dominantes”. La clase dominante dispone de los medios de producción material, pero también del control y producción de los bienes espirituales, de la producción de la cultura, por lo que las ideas que en una sociedad triunfen serán las que la clase dominante quiera que dominen;

d)  las ideologías son un “producto social”: los pensamientos de los hombres son conse­cuencia de la sociedad en que viven, particularmente del orden económico vigente;

e)  como resultado de la tesis anterior, las distintas formas de ideología (filosofía, religión, derecho, moral, arte) no tienen historia ni desarrollo propio; esto quiere decir, por ejemplo, que una historia de la filosofía que explique los distintos sistemas filosóficos a partir de los problemas y las soluciones que los filósofos han presentado (una historia “interna” de la filosofía) es una mala historia de la filosofía; la “buena” historia de la filosofía debe mostrar la relación entre los sistemas filosóficos que aparecen a lo largo de la historia y las circunstancias económicas de las que son un reflejo.

Dada esta interpretación de la ideología como una forma de alienación, una de las tareas fundamentales de la filosofía será la de desenmascarar el supuesto carácter objetivo de las descripciones ideológicas; la filosofía se concibe esencialmente como filosofía crítica. Esto es lo que intenta hacer el marxismo, por ejemplo, con su crítica a la religión y a la economía política clásica. Y es también lo que lleva al marxismo a creer que una de las tareas más difíciles será lograr en el proletariado una conciencia de clase pues, dado el control que tiene la clase explotadora de las distintas formas de producción espiritual, lo más probable es que el propio proletariado defienda ideas que no le convienen, ideas que son las que a la clase dominante le interese que piense. La superación definitiva de las ideologías sólo podrá realizarse con la desaparición de la explotación del hombre por el hombre.

Formas de la Conciencia Social. Varios Autores. (1965) Diccionario Soviético de Filosofía.

Esta definición de Formas de la Conciencia Social la cual citamos por entera profundiza en el análisis de la relación existente entre Conciencia e Ideología:

“Distintas formas del reflejo, en la conciencia del hombre, del mundo objetivo y del  ser social; ese reflejo constituye la base apoyándose en la cual dichas formas   surgen en el proceso de la actividad práctica. La conciencia social existe y se   manifiesta en las formas, de la ideología política, de la conciencia jurídica, de la  moral, de la religión, de la ciencia, del arte y de la filosofía. La diversidad de las  formas de la conciencia social está determinada por la riqueza y diversidad del  mundo objetivo mismo: la naturaleza y la sociedad. Las distintas formas de la conciencia reflejan los distintos dominios y aspectos de la realidad (por ejemplo, las  ideas políticas reflejan las relaciones entre las clases, naciones y Estados,  sirven de base a los programas políticos que se plasman en la actuación de las clases y grupos sociales; en la ciencia, se entra en conocimiento de las leyes de la   naturaleza y de la sociedad, &c.). Cada forma de la conciencia posee un objeto  peculiar de reflejo y se caracteriza, asimismo, por su forma especial de reflejar (por  ejemplo, concepto científico, norma moral, imagen artística, dogma religioso). Pero la riqueza y la complejidad del mundo objetivo sólo crea la posibilidad de que  aparezcan distintas formas de conciencia social. Tal posibilidad se convierte en realidad sobre la base de la necesidad social concreta. Así, la ciencia nace  únicamente cuando la simple acumulación de experiencia y de conocimientos empíricos resulta insuficiente para el avance de la producción social; las concepciones e ideas políticas y jurídicas surgieron, al aparecer las clases y el  Estado, para fundamentar y consolidar las relaciones de dominio y subordinación, &c. En cada formación económico-social, todas las formas de la conciencia están concatenadas entre sí, y en su conjunto constituyen la vida espiritual de una   sociedad determinada. La peculiaridad de las necesidades sociales que dan origen a tales o cuales formas de conciencia social, determina asimismo el papel histórico  concreto que tales formas desempeñan en la vida y desarrollo de la sociedad. Por ejemplo, la formación comunista surge, existe y se desarrolla sobre la base del conocimiento y de la aplicación consciente de las leyes objetivas. Por esto ya en su  fase inferior, bajo el socialismo, empieza a desaparecer la religión; en la fase  superior, las supervivencias religiosas quedarán plenamente superadas. Al mismo tiempo, ocurren transformaciones esenciales en la vida espiritual de la sociedad en  su conjunto. Con la victoria del comunismo, dejará de existir la necesidad de una  ideología política y jurídica, y tales ideologías desaparecerán. En cambio alcanzarán su florecimiento formas de la conciencia social como la ética, la ciencia,  el arte y la filosofía, las cuales no sólo permitirán satisfacer las múltiples necesidades sociales, sino que además, al formar la imagen espiritual de cada  persona, serán la condición necesaria para que el hombre pueda desarrollarse  plenamente, para que pueda aplicarse en su actividad creadora, para que cada ser  humano pueda desplegar toda la riqueza de las aptitudes, inclinaciones y hábitos  individuales, una vida plena.”

Teoría de la Ideología en Carlos Marx.

Carlos Marx. Nació en Treveris, Alemania (5 de mayo de 1818) y murió en Londres, Inglaterra (14 de marzo de 1883). Filósofo, Escritor, Economista, Historiador y Político Socialista. Marx fue el máximo teórico e ideólogo del Socialismo Científico junto a su compañero de trabajo intelectual y lucha política, Federico Engels (Barmen-Elberfeld, actualmente Wuppertal, Renania, entonces parte de Prusia, 28 de noviembre de 1820Londres, Inglaterra 5 de agosto de 1895). Filósofo, Escritor, Economista, Historiador y Político Socialista.

 

En el siguiente texto, Marx presenta el concepto de Ideología como las representaciones que el hombre se hace de la realidad, ligadas a las condiciones materiales, reales y concretas de existencia en las que se desenvuelve la vida humana:

“Los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero los hombres son reales y actuantes, tal y como se hallan condicionados por   un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él  corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias. La conciencia no puede  ser nunca otra cosa que el ser consciente, y  el ser de los hombres es su  proceso de vida real. Y si en toda la ideología los hombres y sus relaciones  aparecen invertidos como en la cámara oscura, este fenómeno responde a su  proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse  sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico. Totalmente al contrario de lo que ocurre en la filosofía alemana, que desciende del cielo  sobre la tierra, aquí se asciende de la tierra al  cielo. Es decir, no se parte de lo  que los hombres dicen, se representan o se imaginan, ni tampoco del hombre  predicado, pensado, representado o imaginado, para llegar, arrancando de aquí,  al hombre de carne y hueso; se parte del hombre que realmente actúa y, arrancando de su proceso de vida real, se expone también el desarrollo de los reflejos ideológicos y de los ecos de este proceso de vía. También las formaciones nebulosas que se condensan en el cerebro de los hombres son  sublimaciones necesarias de su proceso material de vida, proceso  empíricamente registrable y sujeto a condiciones materiales. La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las  formas de conciencia que a  ellas corresponden pierden, así, la apariencia de su propia sustantividad. no tienen  su propia historia ni su propio desarrollo, sino que los hombres que  desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la  conciencia.  Desde el primer punto de  vista, se parte de la conciencia como del  individuo viviente; desde el segundo punto de   vista, que es el que corresponde a la  vida real, se parte del mismo individuo real viviente y se considera la conciencia solamente como su conciencia.” Marx, C. y Engels F. (1982) La Ideología Alemana.

“Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho  en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad   es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su  disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo  tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le  sometan, al propio tiempo, por termino medio, las ideas de  quienes carecen de los  medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las  mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas;  por tanto, las  relaciones que hacen una determinada clase la clase dominante son también las que confieren el papel dominante a sus ideas. Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a  tono con ello; por eso, en cuanto dominan como clase y en cuanto determinan todo el ámbito de una época histórica, se comprende de suyo que lo hacen en  toda su extensión y, por tanto, entre otras cosas, también como pensadores, como productores de ideas, que regulen la producción y distribución de las  ideas de su tiempo; y que sus ideas sean, por ello mismo, las ideas dominantes de su época. Por ejemplo, en una época y en un país en que se  disputan el poder la corona, la aristocracia y la burguesía, en que, por tanto, se halla dividida la dominación, se impone como idea dominante la doctrina de la  división de poderes, proclamada ahora como “ley eterna”. Marx, C. y Engels, F. (1982) La Ideología Alemana.

“En la producción social de su vida los hombres contraen determinadas relaciones  necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que  corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas  materiales. El conjunto de   estas relaciones de producción forma la estructura  económica de la sociedad, la base real  sobre la que se levanta la superestructura  jurídica y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida  social,  política y espiritual en general.” Marx, C. (1951) Prólogo de la Contribución a la Critica de la Economía Política.  En  Politzer, G. (1979) Curso de Filosofía.

Para Marx, los productos intelectuales que resultan del desenmascaramiento del carácter interesado y clasista de las ideas que sustenta la burguesía, el cual se manifiesta en la filosofía, el derecho, la moral, la política, la religión, la cultura, el arte, entre otros, son ideología y logra que la pretensión de poder de esa clase burguesa se vuelva relativo.

Acción Política en Vladimir Ilich Lenin.

Vladimir Ilich Ulianov Lenin. Simbirsk, Rusia, (10 de abril jul./ 22 de abril de 1870 greg.) y murió en Nizhni Nóvgorod, U.R.S.S. (21 de enero de 1924). Pensador, Escritor y Político Marxista. Consideramos que Lenin como político practico llevo la Ideología Socialista a su primer gran triunfo, cuando orientando políticamente al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (Bolchevique) y a los trabajadores, campesinos, estudiantes y soldados, estos tomaron el poder e instauraron los Soviets (Consejos Obreros) y el primer Estado Socialista del Mundo y de la Historia: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas U.R.S.S. La Ideología Socialista pasaría a convertirse en la Ideología Oficial del Nuevo Estado Soviético y tendría en Lenin a uno de sus máximos exponentes no solo en Rusia o Europa, sino en el mundo entero. Lenin ocuparía el cargo de Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo y fue uno de los más importantes dirigentes de la III Internacional  en donde impulsaría la creación de partidos comunistas en todas partes del mundo.

“La doctrina de Marx suscita en todo el mundo civilizado la mayor hostilidad y el mayor odio de toda la ciencia burguesa (tanto la oficial como la liberal), que ve en  el marxismo algo así como una “secta nefasta”. Y no puede esperarse otra actitud, pues en una sociedad erigida sobre la lucha de clases no puede haber una ciencia social “imparcial”. De un modo o de otro, toda la ciencia oficial y liberal defiende  la esclavitud asalariada, mientras que el marxismo ha declarado una guerra implacable a esa esclavitud. Esperar una ciencia imparcial en una sociedad de esclavitud asalariada, seria la misma pueril ingenuidad que esperar de los fabricantes imparcialidad en cuanto a la conveniencia de aumentar los salarios de los obreros, en detrimento de las ganancias del capital.” Lenin, V. I. Tres Fuentes y Tres Partes Integrantes del Marxismo. Obras Escogidas de Carlos Marx y Federico Engels.

“En cada cultura nacional existen, aunque sea en forma rudimentaria, elementos de cultura democrática y socialista, pues en cada nación hay masas trabajadoras y explotadas, cuyas condiciones de vida engendran inevitablemente una ideología democrática y socialista. Pero cada nación posee asimismo una cultura burguesa (por añadidura, en la mayoría de los casos, centurionegrista y clerical), no simplemente en forma de elementos, sino como cultura dominante.” Lenin, V. I. Notas Criticas sobre el Problema Nacional, Oct.-Dic. de 1913, O.C. t. 20, p. 352. En Claudin-Urondo, C. (1978) Lenin y la Revolución Cultural.

Estética y Reificación del Sujeto en Gyorgy Lukacs.

Georg Lukács (György Lukács) Nació y murió en Budapest, Hungría (13 de abril de 18854 de junio de 1971). Filósofo, Escritor, Crítico Literario y Politico Marxista. Estudio en las universidades de Budapest, Berlin y Heidelberg, y sus primeros escritos literarios y filosoficos muestran la influencia del idealismo neokantiano y del sociologo aleman Max Weber. Hacia, 1918, se identifico con el marxismo y se afilio al Partido Comunista Hungaro. En 1919 participo en la Republica Hungara de los Consejos. Tras el derrocamiento del gobierno, Lukacs escapo a Viena. Entre 1930 a 1945 vivio en Moscu, donde fue editor. En 1945 de regreso a Hungria, fue profesor de Estetica y Filosofia de la Cultura en la Universidad de Budapest hasta 1958. Fue parlamentario de 1949 a 1956 y Ministro en el gobierno reformista durante la revolucion hungara de 1956.

Concepciones.

Su principal escrito filosófico-político es Historia y Conciencia de Clase (1923), de gran influencia en el pensamiento marxista. Sus teorías estéticas, fundamentalmente sobre literatura, se basan en un concepto dialéctico del arte relacionado estrechamente con las contradicciones de la sociedad. La interpretación humanista del marxismo que hace Lukács se plantea como reacción al determinismo económico. Intenta integrar las raíces subjetivas hegelianas superando las limitaciones del determinismo económico: Hegel, como pensador exponente del idealismo alemán, incorpora a la dialéctica la dimensión de la subjetividad. Criticó al stalinismo por subordinar la estrategia a la táctica y la teoría a la práctica e imponer el dominio de la burocracia.

La Reificación y la Conciencia de Clase.

Para el autor el concepto de mercancía es el problema estructural central de la sociedad capitalista. Según él una mercancía es una relación entre las personas que adoptan la naturaleza de una cosa, y desarrolla una forma objetiva. El fetichismo de la mercancía es el proceso por el que los actores otorgan a la mercancía y al mercado creado para ellas una existencia objetiva e individual en la sociedad capitalista. Amplía el concepto de fetichismo, que Marx asociaba a la economía, a toda la sociedad, incluyendo ámbitos como el derecho y el Estado. Habla de reificación o cosificación, en tanto el mismo humano se percibe como objeto y no como sujeto, obedeciendo a supuestas leyes que rigen el mercado. Según Lukács, conciencia de clase es el sistema de creencias compartidas por los que ocupan la misma posición de clase en la sociedad. La capacidad para desarrollar la conciencia de clase caracteriza sobre todo a la sociedades capitalistas (ya que la base económica del capitalismo permite ver con más claridad), y más específicamente en el proletariado, ya que tiene la capacidad de ver la sociedad tal como es. También esto es ampliado al incorporar no sólo la posición económica objetiva, sino los pensamientos psicológicos reales de los hombres sobre sus vidas. Al autor le preocupaba la relación dialéctica entre las estructuras del capitalismo, pero además los sistemas de ideas, el pensamiento y la acción individual.

Ontología del Ser Social: el Trabajo.

Sus últimos trabajos se centras en las relaciones entre necesidad y libertad. La mayoría de los filósofos han construido sus sistemas sobre uno u otro de estos dos polos: o han negado la necesidad o han negado la libertad humana. Lukács intentó mostrar la interrelación ontológica entre ambas como elemento central de una teoría de la sociedad y su movimiento. El concepto de trabajo fue el eje de su análisis, pues el trabajo no está biológicamente determinado, sino que implica la elección entre varias alternativas. La noción de alternativa es fundamental para la significación del trabajo humano no alienado. La determinación de una finalidad por parte del sujeto y la búsqueda de los medios necesarios para conseguir un fin, es el modelo de la opción entre alternativas que rige el metabolismo de la sociedad y las relaciones interhumanas.

Noción de Ideología a la Hegemonía en Antonio Gramsci.

Antonio Gramsci. Nació en Ales, Cerdeña, Italia (22 de enero de 1891) y murió en Roma, Italia (27 de abril de 1937) Filosofo, Escritor y Politico Marxista.

Hegemonía. Bloque Hegemónico.

Su preocupación por la cultura del pueblo le llevo a formular su teoría de la hegemonía, termino mediante el cual expresaba el conjunto de creencias e ideas que definen la cultura de la sociedad, que el concibe como la base sobre la que se asienta el dominio de la clase dirigente. Se le conoce principalmente por la elaboración del concepto de hegemonía y bloque hegemónico, así como por el énfasis que puso en el estudio de los aspectos culturales de la sociedad (la llamada superestructura en el marxismo clásico) como elemento desde el cual se podía realizar una acción política y como una de las formas de crear y reproducir la hegemonía. Conocido en algunos espacios como el “marxista de las superestructuras”, Gramsci atribuyó un papel central al agenciamiento infraestructura (base real de la sociedad, que incluye: fuerzas de producción y relaciones sociales de producción)/superestructura (“ideología”, constituida por las instituciones, sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad), a partir del concepto de “bloque hegemónico”.

Según ese concepto, el poder de las clases dominantes sobre el proletariado y todas las clases sometidas en el modo de producción capitalista, no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado, pues si así lo fuera dicho poder sería relativamente fácil de derrocar (bastaría oponerle una fuerza armada equivalente o superior que trabajara para el proletariado); dicho poder está dado fundamentalmente por la “hegemonía” cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes “educan” a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Así, por ejemplo, en nombre de la “nación” o de la “patria”, las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad con aquellas, de unión sagrada con los explotadores, en contra de un enemigo exterior y en favor de un supuesto “destino nacional”. Se conforma así un “bloque hegemónico” que amalgama a todas las clases sociales en torno a un proyecto burgués.

La hegemonía es el concepto que permite comprender el desarrollo de la historia italiana y del Risorgimento particularmente, que habría podido asumir un carácter revolucionario si hubiese adquirido el apoyo de vastas masas populares, en particular de los campesinos, que constituían la mayoría de la población. El límite de la revolución burguesa en Italia consistió en no ser guiada por un partido jacobino, como en Francia, donde el campesinado, apoyando la revolución, fue decisivo para la derrota de las fuerzas de la reacción aristocrática. El partido político más avanzado fue el Partido de Acción, el partido de Giusseppe Mazzini y Giusseppe Garibaldi, que no tuvo sin embargo la capacidad de plantear el problema de la alianza de las fuerzas burguesas progresistas con el campesinado: Garibaldi en Sicilia distribuyó las tierras a los campesinos, pero los movimientos de insurrección de los campesinos contra los barones fueron despiadadamente aplastados y fue creada la guardia nacional anticampesina.

Si el Partido de Acción fue un elemento progresista en las luchas del Risorgimento, no representó la fuerza dirigente, porque fue guiado por los moderados, tanto que los cavourianos supieron meterse a la cabeza de la revolución burguesa, absorbiendo tanto a los radicales como a sus adversarios. Esto sucede porque los moderados cavourianos tuvieron una relación orgánica con sus intelectuales, como con sus políticos, terratenientes y dirigentes industriales. Las masas populares fueron pasivas en la realización del compromiso entre los capitalistas del norte y los latifundistas del sur. La supremacía de un grupo social se manifiesta en dos modos, como dominio y como dirección intelectual y moral. Un grupo social es dominante de los grupos adversarios que tiende a liquidar o a someter hasta con la fuerza armada y es dirigente de grupos afines y aliados. Un grupo social puede y debe ser dirigente desde antes de conquistar el poder gubernamental (ésta es una de las condiciones principales para la misma conquista del poder); después, cuando ejercita el poder… se vuelve dominante pero debe continuar siendo dirigente.

La función de Piamonte en el proceso del Risorgimento fue aquella de clase dirigente, aunque existían en Italia núcleos de clase dirigente favorables a la unificación, “estos núcleos no querían dirigir nada, o sea no querían acordar sus intereses y aspiraciones con los intereses y aspiraciones de otros grupos. Querían dominar, no dirigir y todavía: querían que sus intereses dominaran, no sus propias personas, es decir, querían que una fuerza nueva, independiente de todo compromiso y condición, se volviese árbitra de la Nación: esta fuerza fue Piamonte”, que tuvo una función comparable a la de un partido. Este hecho es de la máxima importancia para el concepto de revolución pasiva, pues no fue un grupo social el dirigente de otros grupos, sino un estado, sea pues limitado como potencia, sea el dirigente del grupo que debería ser dirigente y pueda poner a disposición de éste un ejército y una fuerza político-diplomática… Es uno de los casos en los cuales se tiene la función de dominio y no de dirigencia de estos grupos, dictadura sin hegemonía…

Conclusiones.

En este artículo hemos abordado el tema de la Ideología, citando a los autores y sus textos directamente, para tener una idea y perspectiva clara, concreta y precisa de como el concepto ha sido teorizado, empleado y ha evolucionado a lo largo de la historia del pensamiento marxista. Desde Marx, Engels y Lenin, pasando por Lukacs y Gramsci, el tema de la Ideología ha sido muy importante en el pensamiento y acción socialista; para el análisis critico, histórico y dialéctico de la realidad política, económica, social y cultural, para la transformación y cambio radical de las estructuras de opresión y explotación capitalistas y para la instauración de un nuevo modelo y forma de comunidad política utópica justa, igualitaria, solidaria, fraterna y libertaria para la humanidad entera.

Bibliografía Citada y Consultada.

Beluche, O. (1993) Diccionario de Sociología Marxista. Panamá. Centro de Estudios Latinoamericanos CELA.

Claudin-Urondo, C. (1978) Lenin y la Revolución Cultural. España. Editorial Anagrama.

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Varios Autores (1965) Diccionario Soviético de Filosofía. Uruguay. Ediciones Pueblos Unidos.

Varios Autores (1972) Diccionario Marxista de Filosofía. México. Ediciones de Cultura Popular.

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Acerca de Samuel Antonio Prado Franco

Panameño (1981). Es Licenciado en Humanidades con Especialización en Filosofía, Ética y Valores por la Universidad de Panamá (2006). Especialista en Docencia Superior por la Universidad de Panamá (2008). Magíster en Ciencias Sociales con Énfasis en Sociología y Ciencia Política por la Universidad Especializada de las Américas UDELAS (2010). Becario de dicho Programa de ...