El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
EL LIBREPENSADOR > Blog > Cultura > Diario de Viernes (Ruta Quetzal-BBVA): 9. Vuelvo a ser quien soy
Cultura

Diario de Viernes (Ruta Quetzal-BBVA): 9. Vuelvo a ser quien soy

Última actualización: 08/03/2010 19:49
Jordi Sierra Marquez
Jordi Sierra Marquez
PorJordi Sierra Marquez
Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936). Hijo adoptivo de Soria desde 1992. Hombre de cultura y formación multidisciplinar. Se considera, con palabras de Baroja, hombre humilde y...
Seguir
Compartir
Compartir

La Ruta Quetzal

El Valdivia llega a Concepción. La doble travesía -ir hasta Juan Fernández y regresar desde allí- ha sido mucho menos dura de lo que se nos había vaticinado y de lo que, en consecuencia, todos temíamos. Siempre es así. Los toreros tienen más miedo al toro antes de empezar la corrida que durante ella.

Nos dieron sábanas, aunque no toallas. Las duchas y los retretes estaban limpios. Los camarotes no eran excesivamente angostos, aunque carecían de ojos de buey, y había enchufe y lámpara en la cabecera de los camastros, lo que permitía leer y ver películas en el ordenador. Encaramarse a la litera alta, que era la mía, y más aún bajar de ella entre bandazos y balanceos, requería habilidades de equilibrismo, por no decir trapecismo, de las que por desgracia, y por el moho de la edad, carezco. Mi carcasa, mis morros y mi crisma corrieron serio peligro.

La comida era aceptable, aunque monótona. El barco bailaba el vals, pero no hubo momentos de rock duro. Casi nadie se mareó. Yo, tampoco. Milagros de la biodramina. Nunca, antes, la había tomado. Descubrí que coloca. Seguro que las autoridades, si se enteran, la prohíben. Lo hicieron con la dexedrina, con el optalidón, con el catovit, con el… Llevan el liberticidio en los genes. Son así. Nuestra salud les preocupa. Gracias, papis.

El capitán, los oficiales y los marineros nos trataron con exquisita corrección. Gente amable, simpatiquísima, muy bien educada. Cada vez tengo mejor opinión de la disciplina castrense. Todo, a bordo, funcionó como un reloj suizo. Sin orden y jerarquía no hay libertad posible.

En el muelle nos aguarda Miguel. Parece Neptuno. Si yo tuviera un barco encargaría a un buen escultor su efigie y la pondría en la proa. Da gusto verlo al pie del cañón (sin pólvora). He solicitado al Rey que lo nombre Duque de Quetzal. Lo hizo en mi nombre, hace pocos días, El Lobo Feroz que todos los martes aúlla y enseña los colmillos en la segunda página de El Mundo impreso.

Junto a Miguel están las autoridades de la zona (el corregidor, el delegado del gobierno, los mandos de la Marina, el obispo), pero no hay autoridad más alta que la suya.

Discursos, charangas y bailes. Vamos luego a visitar un buque de guerra del año del catapún, primorosamente restaurado, y se acaba la fiesta.

La mía, quiero decir, porque la Ruta sigue. Y yo, a mi aire, también.

Duermo en Concepción, alquilo un coche y tiro hacia el sur. Vuelvo a ser llanero solitario. Recupero la identidad de mi pasaporte. Dejo de ser el compañero de Robinsón. Termina así y aquí el Diario de Viernes.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
PorJordi Sierra Marquez
Seguir
Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936). Hijo adoptivo de Soria desde 1992. Hombre de cultura y formación multidisciplinar. Se considera, con palabras de Baroja, hombre humilde y errante, escritor y viajero. Pretende ser un hombre sin etiquetas, que no tiene ni dios ni ley ni patria ni rey ni frontera ni bandera, que va a pecho descubierto y desnudo por el mundo.Su pensamiento político parte de un liberalismo heterodoxo y radical, construyéndose su propio sistema, entremezclando filosofía oriental, como el taoísmo o el hinduismo, con una defensa a ultranza de los derechos individuales, a la vida y a la propiedad privada. Antiestatista sedicente, en puridad puede ser considerado un anarquista individualista sui generis (anarquismo de mercado).
Artículo anterior En tierra hostil: cuando la guerra se transforma en una grave adicción
Artículo siguiente Pesadilla recurrente
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Most Popoular

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna

8 consejos para el cuidado del cabello en otoño

Por
redaccion

¿Será SpaceX la primera Empresa en Proporcionar Internet al Mundo desde el Espacio?

Por
redaccion

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion

Crítica de «También la lluvia»

Por
RubenSMartin

Los análisis genéticos están ahora a nuestro alcance

Por
redaccion

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu

Acer presenta su nuevo dispositivo informático AIoT compatible para vídeo en streaming de Amazon Kinesis

Por
redaccion
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari

Reducir el tiempo de desplazamiento al trabajo ahorraría 214 millones de toneladas de CO2 para el 2030

Por
redaccion
Anterior Siguiente

Subscribe Newsletter

- Advertisement -
Ad image

Quizás también te interese

Cultura

G.I.Joe, hoy estreno

31/12/2010

Luego me voy a quedar dormida…

13/05/2011
Cultura

El Hombre de Gris (43)

15/02/2009
Cultura

Una ópera azul rosa y no tan rosa

03/08/2011
EL LIBREPENSADOR

Your instant connection to breaking stories and live updates. Stay informed with real-time coverage across politics, technology, entertainment, and more. Your reliable source for news, 24/7.

Facebook Twitter Youtube Rss Medium

Categorías

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

Enlaces útiles

  • Quiénes somos
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies
  • Contactar
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
© EL LIBREPENSADOR. Todos los derechos reservados.
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?