
Cada vez va siendo más habitual el encontrarnos con cintas realizadas en la mayor industria cinematográfica del mundo, Bollywood, en nuestras carteleras, lo cuál es siempre de agradecer por la multiculturalidad que ello supone y la diversidad que aporta a nuestra visión del mundo.
Hoy nos llega ‘Mi nombre es Kahn’, de la que lo mejor y lo peor que se puede decir es que está realizada para el público indio, y por tanto juega con sus códigos y su manera de entender el cine.
El peor error que cometerías sería el enfrentarte a esta película con el velo de tu educación occidental. Limpia tu mente de prejuicios y lánzate a una historia universal y grandilocuente, como todas las que se producen en aquel país.
Los personajes son ciertamente pueriles y el guión algo simplón, pero el exotismo subyacente durante toda la cinta es suficiente para convertir este producto tan perfectamente construido para el público indio en una versión interesante para el público occidental.
La historia de la relación entre hindúes y musulmanes de la India en Estados Unidos, sobre el contexto de una enfermedad, el síndrome de Asperger, una enfermedad que provoca la ceguera emocional, se trata con total corrección política, con excesiva corrección política diría yo.
Tenemos que entender que el cine en la India, el destinado al público indio, se realiza con un solo objetivo, el entretenimiento, y ‘Mi nombre es Khan’ lo consigue, no hay duda, si te pones en la piel de un espectador indio. Esa es la grandeza de visionar películas de otras culturas, la posibilidad de comprender su manera de entender la realidad.
Pero la gran atracción de la película es, sin duda, Shah Rukh Khan, siempre sobreactuado, siempre excesivo, siempre poco creíble, pero una verdadera estrella, y digo estrella de verdad hasta límites que nunca conoceremos en Occidente, en la India.
En definitiva, una película para disfrutar de una cultura y de una manera de entender la vida totalmente diferente a la que tenemos por costumbre en España, una película que no te aportará grandes valores cinematográficos, pero sí valores humanos y culturales.
Publicado en el blog de Letras (Fuengirola)








19/06/2011 en 16:49
Que mala redacción, ahora cualquier fulano puede ser critico
08/06/2011 en 02:51
me parese ke esta pelicula esta muy bien elevorada nunca habia visto otra pelicula mas emosionante y lo importante es no es tu cultura, religion ni tu raza lo importante es lo ke tengas en el corazon.