La Oca loca en El Librepensador

Iniciamos, hoy, una queridísima colaboración con este diario on line de nombre tan especial llamado “el librepensador”.

“Librepensador”: adj. Partidario del librepensamiento (De libre y pensamiento), es decir, partidario de la Doctrina que reclama para la razón individual independencia absoluta de todo criterio sobrenatural.

Era, pues, cuestión de tiempo que nuestra publicación “La oca loca” viniera a refugiarse en estas páginas, ya que el pensamiento no llega a ser nunca tan libre como cuando físicamente se está en esta cautividad tan sobrenatural que significa la prisión, u otras de similar naturaleza.

Nuestra redacción, pese a estar constituida por periodistas «amateurs», es un mundo al que nuestras diferentes visiones de la realidad convierten, como por arte de magia, en una torre de Babel actual, donde cada uno destila su propia ideología, compendio de ideas que, una vez sincronizadas, se tornan en agradable música. Música, sí; pero escrita en letras; porque, la música es un idioma universal, un «esperanto» que atrapa a los seres humanos, quienes sacamos siempre algo positivo del mensaje que nos transmite, al igual que lo sacamos de esas frases escritas que en determinados momentos nos da por leer.

Cada oído registra la música según su propia sensibilidad. Las noticias, bien tratadas por un equipo de redacción, con fiabilidad y objetividad, consiguen, al llegar a los lectores, despertar en ellos un cúmulo de variados e impactantes sentimientos. Sentimientos que son el producto del trabajo exquisito y minucioso que se realiza en las redacciones de todos los instrumentos mediáticos, cuya función es la divulgación y difusión de acontecimientos y eventos de todo tipo, poniendo a disposición del gran público la realidad diaria del mundo. Y esa realidad, por disparatada y cruel que nos parezca a veces, es la visión fresca del día, que se sirve esmeradamente, con la inestimable ayuda de la tecnología informativa, «al minuto», a los lectores ávidos de noticias.

También nosotros, desde nuestra humilde y modesta tribuna, «La Oca Loca», hemos encendido una llama que nos ha subido al tren de la divulgación cultural. Al sobrevolar los muros y rejas de nuestro actual y peculiar universo, es cuando esa información que os proporcionamos adquiere su máxima fuerza; como el grito más desgarrador, resonará en valles y montañas, en cerros y llanuras y entre las esquinas de las calles, para que nos oigáis.

pretendemos exponer la visión personal de nuestras ideas
de forma inteligible y sentirnos un poco más útiles, felices y libres

Con ese ímpetu, queremos canalizar nuestras voces y opiniones aglutinadas en ese «variado conjunto de retazos que ponderados y ordenados, se convierten en un todo», con el que pretendemos exponer la visión personal de nuestras ideas de forma inteligible y sentirnos un poco más útiles, felices y libres.

Por eso queremos que nuestra meta sea haceros conocedores de la más fiel y descarada imagen de nuestra realidad cultural, de esa realidad, tan diferente a la vuestra, que estamos viviendo.

Es una inmensa satisfacción poder saltar los muros de una prisión para haceros partícipes de nuestra particular forma de ver el mundo, y aportamos gustosamente nuestro acervo cultural y nuestro caudal humano (no en vano somos unos 500 internos de más de 30 nacionalidades), como una pequeña contribución para divulgar y engrandecer la cultura, siempre en la medida de nuestras posibilidades.

Al igual que en la Edad media los monasterios, aparte de ser centros religiosos fueron importantes nidos de cultura, una prisión no es sólo ese horrible lugar donde los que estamos recluidos cumplimos una condena, sino que también puede ser, ¿por qué no?, al igual que los antiguos monasterios, un vivero de ideas y un tubo de ensayo donde generamos cada día el virus que hará brotar en vosotros la ansiedad por conocer nuestra cultura e información, esos bacilos que pretendemos inocularos y que, sin duda, os enriquecerá.

nunca jamás os avergoncéis de ese familiar
o ese amigo que tenéis en la cárcel

No queremos dejar de romper una lanza en favor de todos los presos, ante todo personas que por muchos errores que hayan cometido en su vida al equivocar su camino, también deberían tener derecho a ser perdonados, pues muchas veces la doble moral que la sociedad esgrime ante nuestra condición no sólo nos bloquea cualquier posibilidad de reinserción en la sociedad, sino que a muchos les veta cualquier oportunidad laboral, obligándoles a reincidir.

Y, nunca, nunca jamás os avergoncéis de ese familiar o ese amigo que tenéis en la cárcel, porque lo único que está haciendo es purgar la pena del error cometido y ahí es donde más os necesita, en los momentos más difíciles de su vida, cuando la desesperación y la soledad llaman cada minuto a su puerta.

Nosotros, por nuestra parte, sólo queremos agradeceros de corazón a todos los que nos apoyáis, tanto a los voluntarios que vienen a compartir con nosotros sus pocos momentos libres, como a quienes leen nuestra revista «La Oca Loca», esa fuerza interior y esa calidad humana que nos regalan casi a diario y queremos hacerles saber que nuestro cariño y aprecio es para ellos.

Para terminar, queremos agradecer muy especialmente a Raúl Tristán y a «El librepensador» que estén haciendo posible que, con la magia de la divulgación y con su incondicional apoyo, nuestra querida Oca loca vuele, desde hoy, un poco más alto.

Os esperamos en www.revistalaocaloca.com

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Acerca de Revista La oca loca

Revista fundada en el Centro Penitenciario de Daroca De eminente carácter informativo de la vida en la cárcel: testimonios en primera persona, opiniones sobre lo que ocurre en el exterior visto por los ojos de los internos, actividades culturales y deportivas, cortometrajes del Taller de cine, talleres productivos, visitas al Centro, el día a ...