Ceguera partidista

Los del PP son unos fachas; los del PSOE son unos ‘progres'; los de IU son los rojos; los nacionalistas son unos separatistas.

En el momento que un individuo decide ponerse la camisa de un equipo, su equipo político, se convierte en un feligrés ciego y descerebrado de similar calaña a la de cualquier otro malnacido que adquiere el comportamiento de un grupo radical, como los que acostumbramos a ver en eventos deportivos, por ejemplo; los “hinchas”, los “ultras”.

La ceguera partidista, como yo la llamo, es esa patología psicológica que afecta a determinadas personas que deciden afiliarse a un partido político -o identificarse con su ideología- con el fin de hacer de su educación, y, sobre todo, de sus vacíos, un modus operandi ante el objeto externo, y la Sociedad en general.

La sintomatología suele acarrear pérdida de objetividad, fe ciega, falta de imparcialidad a la hora de considerar opiniones de partidos contrarios… y una tendencia que recuerda al más romántico delirium tremens por el cuál, nuestro amigo feligrés, adquiere un comportamiento reaccionario de asunción-repulsa ante los fenómenos, dependiendo del color de la camisa del equipo contrario que los proponga.

Asco da ver cómo políticos y políticas hacen uso de una oratoria barata, un discurso vacío, una demagogia maquillada y unas cifras sesgadas con el fin de convencer al hormiguero de que su argumento, aún en tanto, vacío, vale más que el de cualquier otro.

No dejan de ser juglares; payasos de guión estudiado, charlatanes de feria, ultras de chaqueta y corbata. ¡Repugnáis!

Si te ha gustado este artículo usa los botones para compartirlo en redes sociales con tus amigos o síguenos en Facebook o Twitter para estar al tanto de nuestros nuevos artículos.

Acerca de Sebastián Agulló

Matemático y filósofo de día. De noche, aficionado a la Lingüística y la Física Teórica. Desde 06/04/1983 buscando algo más que una respuesta: estoy buscando “La Pregunta”. Muy crítico y poco sutil; no del todo mala gente. Y es que nadie es perfecto.

Una respuesta

  1. Me ha gustado en particular la definición de ceguera política, y la referencia a los vacíos, cuya comprensión es vital para no dejarse llevar por la estupidez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Los comentarios que falten al respeto o insulten serán borrados. Si quieres expresar tu opinión hazlo con educación y respeto.