El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Sociedad > La revolución que Occidente compró
Sociedad

La revolución que Occidente compró

Última actualización: 26/05/2011 09:05
George Chaya
George Chaya
PorGeorge Chaya
George Chaya es Escritor, docente y analista político internacional, de origen libanés especializado en asuntos de Oriente Medio, sus conflictos regionales y su impacto en Occidente....
Compartir
Compartir

Durante los días de las movilizaciones en Egipto escuchamos a muchos analistas occidentales desgranar halagos en referencia a la pacífica y civilizada revolución egipcia. Lo grave es que muchos eran académicos a cargo de cursos universitarios donde forman jóvenes que una vez graduados se incorporan a Organismos internacionales. Era notorio que no tenían cabal idea de lo que hablaban ni del daño desinformativo que estaban ocasionando al público en general. Hasta llegaron a decirnos que todo era un gran movimiento liderado por una generación joven y pujante que se erigió en el paladín de la calle árabe desde la mítica plaza Al-Tahrir. Ahora deberían explicarnos ¿Qué fue de esa generación joven y revolucionaria a 60 días de las movilizaciones? ¿De que revolución hablaron? ¿Dónde está en los hechos esa revolución? ¿Está en los barcos de guerra iraníes que transitan nuevamente el canal de Suez? ¿En los velos que han regresado en las cabezas de las conductoras de televisión en El Cairo? ¿En las Iglesias incendiadas y devastadas? o ¿En las tumbas de los coptos recientemente asesinados por los salafistas?

Estos análisis increíbles y propios del más oscuro desconocimiento de los países árabes-islámicos colaboraron para que todo el mundo creyera que el objetivo principal de la revolución egipcia era la estabilidad, la libertad, la justicia, la igualdad, la democracia, el respeto por los derechos humanos, una vida digna sin opresión, la educación sobre el odio y una constitución secular que asegurara la igualdad de derechos y obligaciones para todos los ciudadanos egipcios de todas las religiones.

Cuando escuchaba estas definiciones no solo percibía que estos “prestigiosos” analistas del mundo árabe no tenían cercana idea de la realidad sino que ignoraban absolutamente los parámetros culturales e idiosincrásicos más elementales de los pueblos árabes. Pero al oír que todos indicaban y ratificaban la existencia a rajatabla de una revolución genuina en Egipto, también se hizo evidente que la historia de aquella parte del planeta era desconocida y ajena a todos ellos. Solo era cuestión de que pasen los días para que la realidad mostrara de forma elocuente lo que vendría en la era post-Mubarak. Es cierto que no pocos periodistas, comunicadores y presentadores “querían tener esa revolución en su show radial y sus programas televisivos”, decirles que no había tal revolución era ver en sus rostros la angustia y frustración mediática dado el desconocimiento sobre el verdadero escenario en Egipto en particular y el mundo árabe en general de estas personas.

De ninguna manera resultaba complejo percibir con claridad las derivaciones de “la primavera egipcia” en su tiempo post-revolucionario, no puedo decir que me he sentido sorprendido ni decepcionado por el Consejo Militar que asumió el poder luego del derrocamiento del presidente Mubarak. Todo era muy básico y como era de prever el Consejo Militar adopto las mismas prácticas inhumanas y despreciables de regímenes egipcios anteriores. La discriminación, la injusticia y la persecución de los cristianos coptos es el claro ejemplo de esta conducta maligna e impropia cuando se habla de democracia y revolución. Pero no se agota allí la falsedad de la revolución aplaudida por sectores políticos, militantes y académicos occidentales, pues contra toda lógica patriótica e irrespetando sus obligaciones con otros países árabes, el nuevo régimen decidió jugar ficha en favor de los mulás iraníes y su régimen fundamentalista. En definitiva, esto es lo que ha hecho el nuevo gobierno egipcio sin sonrojarse ante su flagrante violación de los acuerdos vigentes entre Egipto y la comunidad internacional en la lucha contra el terrorismo. El régimen de Teherán simboliza a todas luces la hostilidad y la injerencia en los asuntos internos de los Estados Árabes del Golfo y lo propio hace en Líbano, Irak y Yemen; por lo que deberíamos preguntarnos si el único logro de la revolución egipcia fue la sustitución de un faraón por otro.

Lo real es que hasta ahora nada sustancial ha cambiado en Egipto, excepto el despido encubierto y el arresto de varios funcionarios, ministros, oficiales del ejército y gobernadores provinciales del antiguo régimen, incluidos el ex presidente Mubarak y esposa.

El primer fracaso y retroceso importante del Consejo Militar fue el apego obstinado de sus miembros en la defensa del artículo 2º de la constitución del país cuyo texto, implícitamente legaliza la discriminación y el apartheid en Egipto. La traducción del árabe del mencionado articulo indica textualmente lo siguiente: “El Islam es la religión del Estado; el árabe es su lengua oficial y los principios de la sha’aria islámica son la fuente principal de la legislación de la Republica”. Fue en este reino de discriminación que el Consejo se negó a nombrar cristianos y mujeres en el Comité Judicial designado para estudiar y proponer enmiendas constitucionales, como resultado las enmiendas aprobadas fueron escasas, insustanciales, de simple estética decorativa y en nada relevantes a los intereses de la totalidad de ciudadanía egipcia.

No cabe duda que mayoritariamente las constituciones de los países democráticos son laicas, un Estado moderno libre y democrático no requiere la protección y supremacía de ninguna creencia religiosa, pero sus instituciones deben asumir la responsabilidad de proteger y facilitar los derechos religiosos y la libertad de culto para todos los ciudadanos por igual. La religión debe ser una elección personal y libre, debe constituir un elemento del fuero íntimo de las personas, pero nunca se debe forzar a ningún ciudadano desde lo legal o moral pues nadie tiene derecho a imponer una forma de vida o una creencia religiosa a los demás. Ello no se ve reflejado en el artículo 2º de la constitución egipcia cuyo texto fomenta y fortalece el racismo y la discriminación entre los ciudadanos según sus creencias religiosas a la vez que cultiva y estimula sentimientos de hostilidad, rencor, desigualdad y un sentido de superioridad de los musulmanes sobre los cristianos. Aun así, el Consejo se negó a modificar ese nocivo artículo bajo la justificación de que “la mayoría de los egipcios son musulmanes sunies”, pero ignoró deliberadamente que hay casi 4 millones de cristianos coptos, más de 1 millón de musulmanes chi’ítas, miles de bahaís e incluso ateos que viven en Egipto.

El artículo 2º de la constitución egipcia ha sido por muchos años el arma arrojadiza utilizada por los salafistas y los fundamentalistas islámicos en detrimento de sus conciudadanos cristianos y es la norma legal que los violentos hicieron valer para llevar adelante acciones de humillación y desprecio que derivaron históricamente en el derramamiento de sangre de quienes profesan la fe copta. Pero ese artículo no es el único que se han negado a modificar “los revolucionarios egipcios”, las leyes sobre propiedad, libertad de trabajo, residencia, asuntos familiares y de la iglesia copta tampoco han contado con el consenso del Consejo para articular modificaciones que brinden una apertura democrática. En la práctica, las autoridades egipcias han mirado siempre hacia otro lugar y nunca sobre los grupos fanáticos y agresores a quienes han protegido en el salvajismo de sus actos ya que jamás se ha sabido de la aplicación de la ley sobre ellos por sus crímenes contra los coptos y los bahaís.

Pocos días atrás los coptos fueron atacados de forma inhumana por unos 4.000 musulmanes salafistas durante 18 horas en el vecindario de Embaba (El Cairo) sin que la policía o el ejército intervenga. Los atacantes dispararon armas automáticas y lanzaron cócteles molotov contra las iglesias coptas, cientos de casas y negocios de cristianos también fueron blancos de estos ataques. Una treintena de coptos fueron asesinados y 360 resultaron heridos. Mientras esto sucedía, quedo claro que el Consejo Militar egipcio no asumió su obligación nacional de protección de los cristianos y el ejército se limito solamente a observar de manera pasiva mientras los coptos estaban siendo sacrificados. Otro incidente no menor se produjo la última semana cuando unos 3.000 manifestantes sitiaron la embajada israelí en El Cairo intimando a las fuerzas de seguridad para que en media hora la bandera israelí fuera arriada bajo amenazas de irrumpir por la fuerza en la representación diplomática si no se cumplía con su petición. Estas movilizaciones dejaron un saldo de más de 200 manifestantes heridos, varios de ellos de gravedad. Ante tan clara realidad, no queda mas que preguntar a los periodistas, académicos y analistas que hablaron maravillados de la movilización egipcia e hicieron de la plaza Al Tahir casi un templo de la libertad ¿Dónde está la revolución pacifica que le han vendido Occidente estas mentes lucidas?

Lo concreto es que no se escuchan análisis de los eufóricos que alababan la revolución egipcia ni hay informes de prensa al respecto ahora que los salafistas están atacando a los coptos e invadiendo sus hogares, violando sus mujeres y asesinándolos, al tiempo que queman sus iglesias y amenazan con matar a su clero, incluido el Papa copto Shenouda.

Concluyendo, cabe decir en favor de la no injerencia en los asuntos internos de cualquier país, que es el derecho interno del Estado egipcio quien debe proteger de forma eficaz a sus ciudadanos por medio de su aparato jurídico. Y es a través del cual, la seguridad, la libertad, la fe, las iglesias y los bienes de los cristianos coptos deberían estar a salvo de la brutalidad salafista y de otros grupos integristas que han salido virtualmente a cazar cristianos y darles muerte allí donde se encuentren. Pero hasta que eso ocurra, si es que ocurre con el nuevo gobierno, los derechos de todos los coptos así como la igualdad de todos los ciudadanos deben estar protegidos y honrados sin discriminación, sin racismo y sin injusticias. Y lo más importante, tanto el artículo 2º de la constitución egipcia como el anacrónico decreto Hamayoni (1) deben ser inmediatamente abolidos. A falta de que esto suceda y en favor de no confundir más de lo que ya han hecho a la opinión pública, deberían dejar de hablar ya de la revolución egipcia.

Les guste o no, ni antes ni ahora ha habido tal revolución.

(1) Decreto Hamayoni: Es un instrumento pseudo legal aun vigente en la ley egipcia que data de la dominación otomana de febrero de 1856 y que regula la construcción de las iglesias y su mantenimiento.

 

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
PorGeorge Chaya
George Chaya es Escritor, docente y analista político internacional, de origen libanés especializado en asuntos de Oriente Medio, sus conflictos regionales y su impacto en Occidente. Es experto en el tema de contra-terrorismo. Estudio Periodismo y Comunicación Social en el Chicago College de la Universidad de Chicago, US. En la actualidad, es asesor y consultor independiente en temas relacionados al Oriente Medio e Ibero América. Conferencista Titular por la Internacional Consulting in Policy Affaires on Middle Eastern and Latin América. Comentarista político para Radio Miami Internacional. Analista Experto en Oriente Medio en la Fundación Safe Democracy en Madrid. Asesor del Consejo Académico de Infomedio en Madrid. Escribe para varios medios en español como: Diario ABC y Diario La Razón, ambos de Madrid; GEES (Grupo de Estudios Estratégicos); Diario del Exterior y para el " Diario de América" en los EE.UU. Chaya ha desarrollado trabajos de investigación independientes y también para varias ONG's como analista internacional en lo concerniente a la guerra civil libanesa (1975-1991) y al terrorismo global a partir el 11 de septiembre de 2001 en lo que respecta a Al Qaeda y su ideología, y a las estrategias locales y regionales de grupos yihadistas indagando el nacimiento, las causas y el desarrollo de esos movimientos radicales en el Mundo Árabe, África y Asia, y sus repercusiones en América Latina en particular y Occidente en general. Se desempeñó como editorialista, corresponsal de guerra (entre 1982-1987) durante la confrontación civil libanesa , jefe de redacción, analista político y económico y columnista de varios semanarios y publicaciones mensuales en español, árabe, francés e inglés (1988 - 1999). Ha sido consejero académico en varias ONG europeas en temas relacionados con derechos humanos, minorías y derechos del niño y la mujer en países árabes. Desde el 2003, George Chaya es miembro consultivo de la ONG S.O.L.I.DE, París, France. Entre 2002 y 2005 Ha colaborado con distintas Organizaciones de los países libres en el caso de violaciones a los derechos humanos en la región del Oriente Medio. Desde Diciembre de 2003 y hasta Mayo de 2007 Chaya se desempeñó como Director General de B.I.L.A.L. (Bureau de Informaciones Libanesas para América Latina), órgano de prensa en idioma español de amplísima distribución en toda Latinoamérica abarcando aspectos políticos, económicos y sociales de la región del Oriente Medio, historia de los conflictos étnicos y religiosos de las civilizaciones, fundamentalismos, derechos humanos y nacionalismos en el Medio Oriente. George Chaya ha participado y brindado numerosas conferencias en varios países de Oriente Medio y en diversos lugares del mundo (Francia, Bélgica, EE.UU., Canadá, México, Uruguay, Argentina, Brasil, Chile y República Dominicana). Los resultados de su trabajo de campo son leídos en EE.UU. España, Australia, Inglaterra, Suecia, Francia, Canadá, Líbano, Egipto, Jordania, Israel, Italia Uruguay, Venezuela, Colombia, Perú, Costa Rica, Puerto Rico, República Dominicana y México. Ha publicado cientos de artículos y editoriales sobre cuestiones globales del Medio Oriente en varios periódicos de Beirut y la región y en diversos países de habla hispana en América Latina y España. Ha sido entrevistado por diversos medios de comunicación internacionales, entre ellos: LBC –Lebanese Broadcasting Corp., Abu Dhabi TV, New TV SAT (Líbano), FOX News, Al Jazzera TV, América TV, Cadena Caracol, Canal 26 TV de América Latina. En la actualidad, es consultado asiduamente y convocado en calidad de colaborador por diferentes programas internacionales de Radio, por periódicos de Hispanoamérica y del Estado de Florida, US como así por LBC, FOX, TV 5 France, TVE edición Internacional de España y Radio France Internacional. Sus intervenciones apuntan hacia la problemática en el campo político y el análisis del conflicto árabe - israelí, con el fin de hacer proyecciones, evaluaciones y política comparada sobre los distintos escenarios de la región y su impacto en Europa, EE.UU. y América Latina. George Chaya fue distinguido en Marzo de 2004 por HRJ “por su labor en defensa de los derechos fundamentales”. En Junio de 2005 recibió una “mención honorífica por su tarea de prensa en favor de los derechos humanos en Oriente Medio” de parte del Presidente de la Autoridad Nacional Palestina. En noviembre de 2007 se hizo acreedor a un “reconocimiento honorífico” del Comisionado de Naciones Unidas para Oriente Medio y África del Norte por su labor en pro de la libertad de prensa y la difusión democrática de noticias en los países árabes.
Artículo anterior El cerebro de los grandes mamíferos evolucionó por el olfato y el tacto
Artículo siguiente Solo Patxi se ha enterado

Lo más leído

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez

EL LIBREPENSAMIENTO

Por
DrJorgeFernandezCosta

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu
Que es la Bioetica y para qué sirve

¿Qué es la Bioética y para qué sirve?

Por
Jordi Sierra Marquez
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
ERP para distribución controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

ERP para distribución: controla tu inventario, pedidos y entregas en una sola plataforma

Por
Jordi Sierra Marquez

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Capitalismo, globalización y libertad

16/08/2008

Crece el temor de los ex satélites soviéticos

09/09/2008
Sociedad

Los ancianos de esta tierra

12/11/2012
Sociedad

La salud no es un negocio

04/01/2013
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?