Una dosis diaria de aspirina previene el riesgo de cáncer: más evidencias

La aspirina se presenta cada vez más como un medicamento que reduce potencialmente los riesgos de padecer cáncer. Dos artículos publicados por Peter Rothwell (Universidad de Oxford) en The Lancet la pasada semana revelan que la aspirina no sólo reduce la probabilidad de padecer cáncer en personas mayores, sino que también ayuda a detener la expansión en pacientes que ya padecen la enfermedad.

El año pasado ya se reportó que la ingesta diaria de aspirina durante dos años reducía en un 63% el riesgo de padecer cáncer de colon en individuos catalogados de alto riesgo. John Burn (Universidad de Newcastle), quien dirigió este estudio, especuló acerca de las propiedades que tiene la aspirina bloqueando la inflamación y debilitando la expansión de las células cancerígenas; los nuevos estudios sugieren que los beneficios de la aspirina estarían estrechamente vinculados a la acción que ejerce sobre las plaquetas.

Rothwell y su equipo descubrieron que, en personas adultas, la ingesta de aspirina diariamente durante un período de tres años reducía la probabilidad de padecer cáncer en un 25%. Como ya se ha dicho, la aspirina también jugaría un rol importante en enfermos de cáncer: aquéllos que tomaron aspirina diariamente durante tres años mostraron un 15% menos de probabilidad de morir por efectos de la enfermedad. En aquellos pacientes que hubieron tomado la misma dosis durante cinco años, el riesgo de muerte por los efectos del cáncer se redujo en un 37%.

El segundo artículo publicado en The Lancet sostenía la hipótesis de que la ingesta diaria de aspirina podía llegar a reducir el riesgo de metástasis a otros órganos aún sanos. En estudios con grupos de control, aquellos pacientes que hubieron tomado la dosis diaria de aspirina durante seis años y medio redujeron el riesgo de metástasis a la mitad frente al grupo de control que no tomó aspirina.

Sin embargo, la prescripción de aspirina no debiere ser dada a cualquiera ya que existen riesgos de dañar los intestinos y producir hemorragias internas. Los investigadores, actualmente, están tratando de solventar estos efectos adversos del fármaco; un estudio publicado a primeros de mes demostró que añadiendo óxido nítrico y sulfato de hidrógeno junto a la dosis de aspirina potenciaba los efectos de ésta, ayudando también a focalizar los beneficios de la aspirina en las células cancerosas, dejando las células sanas intactas.

* Más información en The New Scientist

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Acerca de Sebastián Agulló

Matemático y filósofo de día. De noche, aficionado a la Lingüística y la Física Teórica. Desde 06/04/1983 buscando algo más que una respuesta: estoy buscando “La Pregunta”. Muy crítico y poco sutil; no del todo mala gente. Y es que nadie es perfecto.

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