Palabras insensatas que tú comprenderás, de Salvador Compán

Palabras insensatas que tú comprenderás, de Salvador Compán

Justo reconocimiento a la memoria y obra de María Lajàrraga

Palabras insensatas que tú comprenderásHan debido de pasar como una docena de años o así,  desde que me sentí atraído por la obra narrativa de Salvador Compán. Y podría denominar aquel comienzo con el título de una sus novelas que con más satisfacción leí: Cuadernos de viaje, finalista del premio Planeta año 2000 inicio de un nuevo siglo que nos viene ofreciendo demasiados sobresaltos y vergüenzas que pueda imaginar el más atrevido imaginador, esto sin dejar a un lado esa mediocridad política y cultura de escaparate, que se cierne sobre nosotros desde las alturas y que de no detenerla, no colaborar con ella, terminara por asfixiarnos igual a una cámara de gas.

Pero volviendo al hilo del tema, Cuaderno de viaje se mereció el Premio Planeta, pero, los que andamos metidos en esta mundo de la literatura y sus espacios con manchas de aguas pantanosas, ya conocemos los juegos malabares de tan  renombrada y poderosa protagonista en los medios impresos incluido su inmaculado diario La Razón modelos de “Reserva espiritual de Occidente” en estos tiempos donde el miedo cunde y la pobreza crece.

Tiempo dedicado con gusto ha sido la lectura de su más reciente novela Palabras insensatas que tú comprenderás, he repasado sus otras obras y la verdad, que aquella prosa que me atrajo desde el principio, vuelvo a encontrarla con fresca muestra de escritor sólido, de una delicadeza que va deslizado la historia que narra no para distraer al lector, sino para atraparlo con su lectura. Todo un habilidoso juego su trama entre presente y pasado dando vida a dos personajes poseedores de una emocional identidad. Dos mujeres, dueñas y protagonista de una historia, que a medida que se va desarrollando nos envuelve en un mundo literario y poético en el que se muestra tanto la honesta y comprometida entrega al oficio de escribir del escritor y ese descorrer la cortina que oculta esos espacios pantanosos que ya he señalado.

Espléndidas, tentadoras estas dos mujeres de firme vocación y capacidad literaria que fueron seducidas con malas artes, explotando sus sentimientos amorosos hasta someterlas a la servidumbre del hombre, escribir para ellos llegando al extremo en el que, pese a sus posibilidades de poder por su propia valía alcanzar la meta deseada, se ven sometidas a una odiosa marginación provocada por la manipulación de los sentimientos de aquellos con los que malvivían entregadas, que las convirtieron en juguetes rotos y marginados, que por sus semejanzas personales, dentro de ese mundo literario vivieron un tormentoso padecimiento bajo el domino de dos despiadados poseídos del cínico egoísmo de sus vergonzantes egos y ambiciones de ser. Este es el argumento de tan conmovedora realidad engarzada con la ficción. Una ficción que el buen lector puede perfectamente aceptar como realidad del oficio de escribir con transparencia y  honestidad.

María Lejárraga (La Rioja 1874-Buenos Aires 1974) de familia acomodada  recibió una educación que le permitió ejercer de maestra. Sus inquietudes literarias tropezaban  con la sociedad en que creció, cerrada a las mujeres. En 1900 se casó con Gregorio Martínez Sierra, escritor más joven que ella, quien publicó sus obras de teatro bajo el nombre de éste. Esto sería en eclipse de muchos años para una mujer  adelantada en la visión de justicia social y creativa de su tiempo que, pese a ser una feminista convencida, socialista y luchadora, aceptó vivir en estado de explotación, todo por su amor. Salvador Compán logra, asumiendo un sereno compromiso literario, recuperarla para así poder ser reconocida en el justo espacio que por valía propia siempre le debió corresponder, pero que la inmisericordia y plagio de su descarnado y seductor marido siempre ocultó.

Y para instaurar esa personalidad que entregó su vida en la lucha por los derechos justos de la mujer, Salvador Compán crea otra mujer, Elisa Lasarte, víctima y heroína semejante a María Lejárraga de esa explotación-marginación en el mundo de la escritura, siendo en  este caso el cínico explotador  un  mal poeta pero hábil seductor y plagiador,  experto en los manejos editoriales y de autopromoción, que con todo descaro toma lo ajeno para hacerlo pasar como creación propia hasta llegar a ser reconocido como un valioso poeta. Todo se inicia cuando Scott Cover, un profesor norteamericano afincado en un pueblo del Mediterráneo, testigo inesperado de la desagradable escena de una pareja vecina de mesa en un restaurante de playa.

Su intervención, es el inicio del proceso narrativo que propicia la relación entre la  atrayente Luisa  y el profesor y la andadura  que irá descubriendo aquello que se esconde. Una enigmática experiencia de un asunto que por intuición es todo un desafío por la personalidad inquietante que muestra ella. Este son, los principios del inicio de una larga historia sobre la que se sostiene el fondo que va emergiendo a medida que la comunicación de la pareja va sacando mayor contenido, que lentamente, con toda serie de detalles, se acerca a la personalidad oculta de  la gran protagonista María Lajárraga. Una historia dentro de otra historia que lucha por medio del autor y los protagonistas que maneja, en un deseo de libertad y transparencia sus propias existencias. Las razones de sus miedos y valentías y el desencanto de dos amores entregados a puros egoísmos de unos aprovechados sin la más mínima ética.

“Pero, señala el autor por medio de su narrador no desear, que sea más que eso. No un simple libro donde se fundan dos biografías, sino algo que refleje la resistencia de las mujeres para superar la presión  ajena y la de sus propias trampas sentimentales. Por eso quiero incluir a Lajárraga en la única batalla por la igualdad que no libró, la de su marido”  Creo que con estilo medido y mesurado, son caer en la trampa fácil de las defensas desaforadas del feminismo, Salvador Compán ha logrado, entre ficción y realidad, un cuadro perfecto, comprometido y reivindicador a la que una minoría, casi en silencio, nos hemos considerados solidarios y comprometidos.

Si te ha gustado este artículo usa los botones para compartirlo en redes sociales con tus amigos o síguenos en Facebook o Twitter para estar al tanto de nuestros nuevos artículos.

Acerca de Francisco Vélez Nieto

Crítico literario y poeta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Los comentarios que falten al respeto o insulten serán borrados. Si quieres expresar tu opinión hazlo con educación y respeto.