Premio Nobel de Química 2012

Los galardonados con el premio Nobel de Química 2012 son los científicos estadounidenses Robert J. Lefkowitz y Brian K. Kobilka. La Real Academia de Ciencias de Suecia reconoce así sus trabajos sobre un tipo de receptores de la membrana celular: los ‘acoplados a proteínas G’, con los que casi la mitad de los medicamentos consiguen sus efectos.

Dando un pequeño susto inicial y saboreando un café delante del público presente, la Real Academia de Ciencias de Suecia ha destacado hoy el trabajo de los premios Nobel de Química 2012: los investigadores Robert Lefkowitz y Kobilka Brian de EEUU.

La academia reconoce los revolucionarios descubrimientos de ambos científicos sobre el funcionamiento de los receptores acoplados a proteínas G, una importante familia de receptores de la membrana que perciben moléculas como la adrenalina –de ahí el susto– u otras que activan el olor, el sabor y la visión –por eso el ejemplo del café–.

Robert J. Lefkowitz nació el 15 de abril de 1943 en Nueva York. Se formó en la Universidad de Columbia y actualmente es profesor de bioquímica en el Duke University Medical Center en Durham (Carolina del Norte).

Por su parte, Kobilka Brian, que nació en 1955 en Little Falls (Minnesota) y pasó por la Universidad de Yale, es profesor en los departamentos de Fisiología Celular y Molecular y en el de Medicina de la Stanford University School of Medicine.

Los receptores permiten a las células “sentir su entorno” –según ha indicado la academia sueca– y los estudios de los galardonados son cruciales para comprender la función de los acoplados a proteínas G (transductores de señales que llevan información).

En el caso de Kobilka, además, logró en 2011 otro gran avance. Junto a su equipo capturó una imagen del receptor β-adrenérgico en el momento exacto en que se activa por una hormona y envía una señal a la célula. Esta imagen es una obra maestra molecular y el resultado de décadas de investigación.

Cerca de mil genes codifican los receptores objeto de su estudio. Por ejemplo, aquellos relacionados con la percepción de la luz, el sabor, el olor, la adrenalina, la dopamina, la histamina y la serotonina. Aproximadamente la mitad de todos los medicamentos consiguen sus efectos a través de receptores acoplados a proteínas G.

Lefkowitz comenzó en 1968 utilizando la radiactividad para localizar los receptores celulares. Puso un isótopo de yodo a varias hormonas, y gracias a la radiación reveló la presencia de varios receptores, como el β-adrenérgico. Su equipo logró sacarlo de su ‘escondite’ en la pared celular y comenzó a analizarlo.

El siguiente avance se produjo en los 80. Un recién contratado Kobilka aceptó el reto de aislar el gen que codifica el receptor β-adrenérgico a partir del gigantesco genoma humano y lo consiguió. Cuando examinaron el gen descubrieron que el receptor es similar a uno del ojo que capta la luz. Así se dieron cuenta de que hay toda una familia de receptores que se parecen y actúan de forma parecida.

SINC

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Una respuesta

  1. Con la millonada que se gasta la sociedad en nuestro científicos, y con lo grandes y buenos que supuestamente son todos ellos, con sus bien dotados laboratorios y todos luciendo cátedras y cargos diversos sobre sus solapas, ¿cómo es que nunca toca ningún premio Nobel por estos lares?. ¿No será la razón que quizás no son tan buenos ni tan grandes como ellos dicen ser o como ellos se creen ser?.

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