Tiempo al tiempo. Varios autores

Tiempo al tiempoTiempo al tiempo. Varios autores. Editorial Stonewall.

Interesante reto el que plantea este ejemplar en el que dieciséis autores y un prologuista se sumergen en la Historia para darnos diversas versiones e interpretaciones de lo que pudieron ser las vidas de ciertos homosexuales, lesbianas, transexuales y travestis desde antes incluso de que se descubriera la palabra escrita hasta los años ochenta del siglo veinte.

Si la novela histórica siempre plantea un debate sobre hacia qué lado se inclina la balanza: la fantasía o directamente la inexactitud -a veces sencillamente falta de documentación-; o el ensayo por el exceso de datos y referencias, ¿qué decir del relato donde la corta extensión cifra un doble reto para el escritor que debe atraernos con su historia pero al mismo tiempo ambientarnos y convencernos de una época en la que no hemos vivido?

Por otro lado, y por si lo anterior fuera poco (el más difícil todavía), si imaginar la vida de los que nos precedieron en tiempos pasados es ya complicado, por no decir imposible, y es preciso documentarse leyendo, viajando, estudiando modas y costumbres que dejaron algún rastro, ¿qué decir de aquellos que debían ocultar esas formas de comportamiento por mera supervivencia? Hasta hace nada la homosexualidad no sólo era un pecado para las religiones predominantes en Europa, sino también un delito, por lo que los llamados “sodomitas” debían permanecer en la sombra y ocultar su auténtica naturaleza si querían sobrevivir.

Por todo ello los documentos y vestigios de lo que fueron sus vidas han sido mucho menos frecuentes, lo cual a un tiempo da más libertad al autor pero también exige que limite su imaginación acotándola a lo que podrían haber sido las formas de vida que desconoce casi por completo.

Con estas premisas dieciséis autores se han planteado diversas historias de las épocas de la Prehistoria, Cristo (el año treinta y tres de la era cristiana), el Renacimiento (en Italia y Francia); el Barroco (español); el período goyesco; la Inglaterra de Oscar Wilde; la América de 1900; la Francia de la destronada Isabel II; y un siglo XX muy peninsular con ambientaciones en la segunda república; la posguerra; y los años ochenta. Con las excepciones de la Francia y la Alemania de los tiempos de la República de Weimar; y el bar Stonewall de todos conocidos en EEUU. Ahí es nada.

Unos en clave de humor, otros con una marcada línea erótica, y unos terceros con una búsqueda evidente de la verosimilitud se han enfrentado con diversas técnicas y estilos a esta aventura literaria tan rica en resultados como en miradas.

Es curioso rastrear a diversos tipos de autores, y estructuras, ante diferentes etapas históricas que se nos presentan en este libro. Así, por ejemplo, podemos fijarnos en tres tipologías según predomine el peso en el planteamiento de la trama; o bien por el contrario en el sorprendente final; o los que prefieren intentar mantener un tono más uniforme durante todo el relato. También resulta divertido investigar, paladear aquellos que son más tendentes a la novela y a los que el relato pilla casi en paños menores al final, deseando cien páginas más para desarrollar las vidas de sus personajes y sus estructuras; y los que, en cambio, se mueven como pez en el agua en la extensión del relato, haciendo que principio y fin sean indiscutibles. Otra posible diferenciación se puede identificar entre quienes han decidido nombrar o incluso poner en acción a personajes notorios como el mencionado Wilde, la duquesa de Alba, la controvertida Lucrecia Borgia, Francisco de Asís, o el mismísimo Jesucristo. Esto, si bien por una parte sirve para situar al historia es, sin duda alguna, un hándicap al intentar atrapar la psicología de un personaje tan en boca de todos o al menos de muchos, como si de emular al propio Goya se tratase, dando en el clavo con cuatro brochazos geniales, que todos puedan reconocer no sólo por el aspecto sino por “el gesto”. Por otro lado aquellos que han preferido contar las historias de personajes anónimos (seguramente cien por cien producto de la ficción) se han visto obligados a utilizar otros datos que nos sitúen en el tiempo y el espacio, teniendo más libertad, sin embargo, a la hora de imaginar su carácter sin que este se vea contrastado por ideas preconcebidas por libros, documentales o películas anteriores.

Así, en definitiva el lector no sólo encontrará historias apasionadas, divertidas, desgarradoras hasta dejarle cicatrices en los ojos, o verosímiles hasta hacerle dudar de su base histórica, sino que podrá entretenerse con estilos y formatos muy diversos y jugar a adivinar las costumbres y maneras de cada autor por esta “pequeña” gran muestra de su trabajo. En este volumen se dan cita algunos nombres ya conocidos, con una trayectoria literaria, periodística, cinematográfica o televisiva a sus espaldas; y otros que están despegando en el mundo de las letras y las artes, lo cual termina de redondear el saber hacer con la frescura del que empieza con toda la fuerza.

En definitiva un gran conjunto de relatos que suponen una novedad editorial de gran interés para los amantes de la Historia, para los buscadores de diferencias, para los curiosos del juego, y para celebrar la realidad homosexual en todo tiempo y lugar. ¿Quién niega que en la diversidad o variedad está el buen gusto? Lo dice hasta el refrán.