Real Madrid 3 – 0 Villarreal: Sólido, sólido, sólido

Real Madrid Villarreal

Real Madrid – Villarreal

Anoche vimos una versión desconocida del Real Madrid, un equipo aguerrido, de una solidez a prueba de estructuras ofensivas contrarias y con un compromiso que no se recordaba desde las épocas buenas del Mourinhismo, que sí, que las hubo, lo que viene a demostrar dos cuestiones, por un lado Zidane ha dado con la clave del equipo y por otro lado éste confía en su entrenador.

Villarreal

El partido era difícil, arisco, de esos encuentros que no gusta jugar, con el único premio de la supervivencia y la dificultad añadida de hacerlo contra uno de los mejores equipos, en toda la dimensión de la palabra, de la Liga. El Villarreal demostró claramente las razones de su éxito, juntando las líneas, tratando bien el balón e intentando salir rápido al contragolpe.

Sin embargo, los ataques del Villarreal quedaron en nada no por demérito amarillo sino por mérito blanco, que demostró que cuando quiere puede, y ya te digo que puede. Con Lucas Vázquez en sustitución del lesionado Bale el equipo gana en solidez táctica ya que el gallego ataca y cubre atrás, percute como extremo y defiende como interior, y eso el equipo lo nota y los rivales también. Pero los más beneficiados son los centrales, Ramos y Varane, que ya no observan aterrados como les llegan los jugadores contrarios en estampida, sino mutilados por los escorzos defensivos del gallego.

Gracias a ello y a la excelente labor de Casemiro, el Madrid se hizo con el dominio absoluto del balón y poco a poco fue erosionando el excelente entramado defensivo del equipo de Marcelino, con un Modric excepcional, como siempre, y un Kroos desatado, recordando sus mejores momentos de la selección alemana.

Arriba, Ronaldo volvió a brillar y Benzemá, aunque algo más apagado que últimamente, siguió destilando destellos de su talento, tremendo talento, suficiente como para que poco a poco los goles madridistas fueran cayendo, como un martillo pilón, sin piedad, uno tras otro, el primero de fortuna, de Benzemá, el segundo repleto de verticalidad, de Lucas Vázquez, y el tercero una obra de arte, de Modric, a pase de Danilo, sí, sí, no me he equivocado, de Danilo.

Real Madrid

En definitiva, anoche vimos a un Real Madrid serio, poniendo sobre la mesa su candidatura a ganar Liga y Champions League, con un juego sólido y rocoso acompañado del talento que como el valor en los soldados se les supone y a fe que lo demuestran un día sí y otro también. Gran partido madridista que hace soñar con cotas mayores hasta ahora tan inalcanzables como la aurora boreal.