La Tierra aún no se ha tranquilizado

4-elementosLos cuatro elementos, fuego, agua, tierra y ai­re forman el sistema de respiración de la Tierra. Si este ritmo regular es perturbado por el ser humano, con el correr del tiem­po todo el organismo terrestre será altera­do.

A raíz de esto, tanto los campos magnéticos de la Tierra como las corrientes magnéticas se­rán influenciados, éstos constituyen la ley de la Tierra y de los planetas, y pertenecen a su sis­te­ma solar.

Cada cambio dentro de la Tierra y sobre ella produce un cambio en y dentro del ser humano, en y dentro del mundo ani­mal; provoca también una reacción corres­pon­dien­te en el mundo vegetal y transforma inclu­so la irradiación de los minerales.

Las constantes interacciones, las disonancias en todas las formas de vida, por lo cual se alteraron formas, colores y sonidos, tu­vieron influencia en el curso del tiempo en los seres humanos, en la natu­ra­leza y en todo el sistema solar.

Debido al comportamiento contrario a la ley, por el cual se abusó y se abusa de las fuerzas cósmicas, se produjeron repetidos agrietamientos polares, erupciones y cosas semejantes.

La Tierra no se tranquilizó ni ha llegado a tranquilizarse inclu­so en el tiempo actual.

Quien interviene entonces en las leyes cós­micas y las altera, crea irremediablemente disonancias en todos los planos de vida de la Tierra y en la Tierra misma.

Debido a que cada pensa­mien­to, palabra y acto es energía y como ninguna energía se pierde, tanto la positi­va como la negativa, recae entonces sobre el cau­sante, o sea sobre el hombre y sobre su alma.

Del programa: “Catastrofe, cataclismos, muerte”