Los daños por las fotos del anuncio de “la guapi”

Coral González, una actriz y bailarina, ha mostrado su disgusto por unas fotos publicadas por la revista Cuore, que ha vulnerado, según ella, su derecho a la intimidad. En las instantáneas puede apreciarse a la chica disfrutando de un día en la playa con su novio.

Según algunos medios, la joven afectada por las fotos ha denunciado a la revista Cuore. Sin embargo, esa afirmación no tiene sentido, pues la denuncia sirve para promover actuaciones judiciales de naturaleza penal, que en este caso serían menos efectivas que las actuaciones judiciales de naturaleza civil, de modo que, probablemente, se habrá presentado una demanda para reclamar una indemnización por la intromisión ilegítima.

La cuestión sobre las fotos y sobre la vulneración del derecho a la intimidad de Coral González por la intromisión de la revista Cuore resulta muy interesante. Es cierto que existen diversas sentencias del Tribunal Constitucional, que determinan que prevalecerá la libertad de información frente al derecho a la intimidad cuando el personaje afectado tenga relevancia pública, siempre que los hechos se narren de manera objetiva y proporcional, sin perjudicar a la persona afectada. El problema es que la valoración deberá hacerse en cada caso, aunque se pueden adelantar algunos posibles planteamientos.

 

Es cierto que Coral González, que es un personaje de relevancia pública por su condición de actriz, estaba disfrutando de su intimidad, pero no es mentira que se encontraba en un lugar público. Además, puede destacarse que el contenido de las fotografías es totalmente adecuado a los usos sociales, sin que incluyan momentos que deban quedar relegados a la más estricta privacidad, de manera que las imágenes, desde una perspectiva informativa, son inocuas para la protagonista.

En cualquier caso, hay que tener presente que son muchos los personajes famosos cuyas imágenes en las playas terminan ocupando las páginas de las revistas que se dedican a los cotilleos. Si cada persona conocida pudiera reclamar una indemnización por las fotos de momentos de playa, muchas revistas terminarían hundiéndose económicamente.

Lo que puede destacarse del proceso es que se ha conseguido amplificar la divulgación de las imágenes, que ya se han difundido en la televisión y en algunos periódicos digitales. Además, también se puede haber incrementado la fama de la protagonista, que puede haber conseguido una mayor fama que la que buscó en un primer momento.

Diego Fierro Rodríguez