¿Necesitas dinero para una urgencia?

Se acercan las vacaciones de verano, una de tantas ocasiones en las que podemos necesitar un préstamo rápido para cubrir gastos imprevistos.

En Internet han proliferado durante los últimos años, entidades financieras dedicadas a los micropréstamos como ¡QuéBueno!, donde podremos disponer de hasta 300 euros sin papeleos en nuestra cuenta bancaria en solo 10 minutos, o incluso de 900 euros si somos clientes frecuentes y puntuales en nuestros pagos.

Pero, ¿qué son los préstamos rápidos?

Los préstamos rápidos son un tipo de crédito concedidos rápidamente por empresas financieras o no financieras con un límite breve de devolución. Estos se caracterizan por requerir mucho menos papeleo que los préstamos convencionales, son más rápidos, fáciles y accesibles para todo tipo de clientes.

Están diseñados para cubrir gastos imprevistos y que aparecen puntualmente en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, para la reparación del coche, la compra del material escolar, el pago de matrículas, de multas, de seguros y, en definitiva, cualquier otro gasto urgente que necesite ser liquidado en un momento en el que no podemos hacer frente a su pago.

Entre las múltiples ventajas de los préstamos rápidos, destacan principalmente la posibilidad de solicitarlo a cualquier hora del día, los 365 días del año, ya que se solicitan online, y además, una vez concedidos, su disponibilidad es inmediata.

Cómo solicitar un préstamo rápido

El periodo de procesamiento de solicitud es mucho más rápido que el de los préstamos convencionales y mucho más sencillo. Tan solo tenemos que acceder a la web y mediante un simulador online, seleccionar la cantidad deseada y el tiempo máximo en el que se reintegrará el total prestado más los intereses.

Posteriormente, solo hay que completar un sencillo formulario con nuestros datos personales. Los requisitos imprescindibles son, ser mayor de edad  y ser titular de una cuenta bancaria dentro del país.

 

¿Qué significa tener un buen historial de préstamos?

Para tener más probabilidades de concesión del préstamo, debemos tener un buen historial de préstamos. Este no se limita únicamente a la posibilidad de haber solicitado anteriormente un préstamo o crédito rápido en la misma entidad financiera, sino que debemos haber satisfecho cualquier otro préstamo o crédito rápido en cualquier otra entidad financiera dentro de las cuotas y cláusulas acordadas.

En conclusión, los préstamos rápidos son una buena opción para hacer frente a los inconvenientes que nos puedan surgir en nuestro día a día, logrando el dinero que necesitamos en un corto periodo de tiempo y así poder saldar nuestros gastos urgentes.